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Faro sin mar..

miércoles, 31 de julio de 2013

Introspección



Observa tu vida con la frialdad
de un adversario. 

Si no te sientes en libertad condicional,
la verdad
o eres un tipo extraordinario
o das cobijo a un criminal
.


© Mariano Crespo


                        

                        

lunes, 29 de julio de 2013

Versalles sobre los versos



                                                   
Para Paloma

En ocasiones me estremezco 
como si una mariposa azul cobalto 
bailara en mi nuca una polca.


Raudo, me introduzco el periscopio por la boca
y te diviso, desde las vísceras de la ballena,
pensándome, ausente y melancólica,
sobre una chaise longue de Versalles.

Los rácanos jardines te niegan la perfumada brisa de la tarde.

Es la hora precisa en que los relojes de la chimenea
carraspean con placidez y se detienen
ante la indiferencia de los retratos 
que nos sonríen pese a que los decapitamos. 

Te acerco una copa de agua fresca
y tras beber un sorbo 
caes en la cuenta de la impostura de la pócima.

Cierras los ojos porque intuyes 
que se prepara la orquesta 
que la victoria consiste en rendirse,
colocar el marca-páginas en el libro de Víctor, 
y abandonarse a lo que,
a todas las luces del siglo,
semeja una fiesta.
 


© Mariano Crespo





                         

domingo, 28 de julio de 2013

Umbral del dolor



El limite soportable 
para el insulto y la lisonja 
es descapotable 
y cuando llueve se moja. 

El más duro es el más frágil .
Nada encaja sin  deformarse como la esponja.

Los que somos de barrio gastamos más aguante
frente a un mamporro que ante un pellizquito de monja.



© Mariano Crespo




                         


                        

sábado, 27 de julio de 2013

Gigantes



                                          a Elvira Sánchez LLopis


Siempre admiro a los que van de sobrados.

Aquellos que mantienen el humor

en los naufragios
 

Esos dandys que piden la cuenta


en los comedores de Cáritas.
 


Los que seducen a las mujeres


sin el camino trillado de compartir la lástima.



Los que saben que lo único que no tiene remedio
 

es tener por bandera el pañuelo blanco de las víctimas.
 



© Mariano Crespo







                   
                  

jueves, 25 de julio de 2013

Dos iguales para hoy



Dos iguales para hoy
tal y como gritaban la fortuna los ciegos.

Soy lo que soy
porque nunca pretendí llegar a viejo.

Hay un momento 

en el que hombres y mujeres
mienten por igual 
sin distinción de género. 

Cuando el amor les desbarata el rincón de sosiego. 
Se mienten y mienten a terceros. 

Dos iguales para hoy, que de postre nos queda miedo.



© Mariano Crespo



                      
                        
                          

martes, 23 de julio de 2013

Animal




Casi todas las dudas son razonables. 

Pero mi certeza preferida es irracional. 
Y cuanto tú más cerca, más grande.
 



© Mariano Crespo




                  
                    

lunes, 22 de julio de 2013

Parentesco



No suelo hablar de la llamada de la sangre
excepto cuando hablo con vampiros.


Cual hijo pródigo
o ismaelita 
con la familia tengo una relación 
definible como de vaivén crónico. 

En casa cuelga una deshojada margarita
en el lugar destinado al árbol genealógico.


© Mariano Crespo




                       

                         

domingo, 21 de julio de 2013

Manos lapa




El hombre que navega, vuela o pasea
se detiene como por algo pactado en otra era
y amarra su tiempo a un desvalido que se le asemeja. 

Da tibieza a la mano que quedó fría 
desde que tiene el hueco la del que le montó en la noria,
en la barca o con el que daba la vuelta a la manzana.

Coge los cinco deditos de la criatura
y engaña a sus miedos para subir a la noria,
compensa su tenue peso sobre la barca
y, para que se pueda imitar, reduce la zancada. 

Tal vez un día volveré a alzar el vuelo,
levar el ancla o recuperar los pasos perdidos
en mi destino hacia el oeste de ningún mapa.
 

Pero mis manos estarán huérfanas,
gélidas, con dos huellas ausentes
de recibir y dar el testigo del mar, el aire y la tierra
. 


Esas manos que dejaron de ser una lapa.


© Mariano Crespo






                         

sábado, 20 de julio de 2013

Fatum



Amargura
es una palabra que empieza pletórica
y deja mal sabor de boca. 

A qué, a quién, me recuerdan 
esas dos sílabas que emponzoñan.

No mandé a mi espuma a luchar contra la roca.
 



© Mariano Crespo




                     


                      

Intelecto impuro



Pertenezco a esa rara estirpe
que se mostraba de cintura para arriba,
para satisfacerse de cintura para abajo. 

Ahora pregúntame, si te atreves, si estudio o trabajo.
 


© Mariano Crespo  




                     

                   

viernes, 19 de julio de 2013

Tercera edad




No existe dolor más ridículo,
más inmenso,
que este de ser eterno adolescente
y sentirte desahuciado de la casa que no tienes. 


© Mariano Crespo





                     

jueves, 18 de julio de 2013

Los desposeídos



Quizás, hijo, todavía no estés preparado
para admitir que el carecer puede ser un regalo
y que el ingenio, al contrario que el dinero,
no precisa de administradores ni custodios. 

Puede que la tristeza te posea 
por no haber hallado ese tesoro
del que nacemos con medio mapa
y nos desvela que la mitad de todo es nada. 

Mas puede que los dioses te hayan premiado 
en no precisar de tesorero 
y desconocer lo que es el odio 
en quien habías confiado 
y no saber disfrutar de la intemperie 
porque estuviste cobijado. 

Las alas solo se echan de menos si has sido pájaro. 

Y no hay rencor más inmenso que el que siembras,
arrastrado por el suelo, para quien te las ha cortado. 

Por eso, hijo, yo te digo 
que la imaginación, la cultura,
es el vuelo inquebrantable de los desposeídos
para escapar de las rejas.

Y es tan bella como impura. 
Los mestizos
cambiamos la primogenitura por un plato de lentejas.



© Mariano Crespo





                          
  

Sencilla



Duro, muy duro 
es vivir en nombre propio 
y no delegar los principios de uno 
a los cimientos sociales. 

Tremendo, muy tremendo, 
decidir el momento 
de no pagar más el peaje
y tomar el camino sin regreso. 

Sencilla, dijeron sencilla.
Nadie dijo que la libertad fuese fácil.
 

No seré yo quien juzgue 
a los que cargaron sobre otros el peso 
de sus decisiones fundamentales. 

Ruego a mi sombra que si yo lo hago me abandone.
 



© Mariano Crespo





                    

martes, 16 de julio de 2013

Oficio de suplantación




Tras haber sido negro 
y constar en mi vida laboral 
mi experiencia
como sherpa, lazarillo y hombre de confianza. 

Me estoy planteando poner en mi tumba el nombre de otro.
Por coherencia
. 



© Mariano Crespo 




                        

                       
                        

Veneno de amor



Cuando la ballena salió de los miedos de Jonás 
dio por inaugurada la fiesta 
en la que bailé en nocturnidad alevosa
con ratas, sierpes, murciélagos y cucarachas. 

Sin una cierta mala reputación 
no entrabas. 

No abandonabas 
sin el veneno con que los proscritos aman.
 


© Mariano Crespo




                         

                       

lunes, 15 de julio de 2013

Magnetismo



Tal vez fuéramos un huracán con ojo de adolescencia
y nos prevenía el padre Ceferino
sobre el no confundir "la gimnasia con la magnesia". 
Vivíamos de oído. 
Y puede ser tan distinto 
lo que suena parecido. 
El cuarto movimiento de la novena sinfonía
de Beethoven 
o el Himno a la Alegría de Miguel Ríos. 

A una mujer madura de una mujer joven 
no la separa solo el paso del tiempo
por el prado poroso de su cuerpo. 
La distancia, en el cruce del amor,
la proximidad cercana del lejos.

Tiene su ritmo interior,
no se aburre con el silencio
no pregunta lo que ya conoce,
goza cada momento
porque es muy efímero lo eterno
.


Son del mismo género 
pero, en el gozo.
no es similar ni lo mismo
la obra maestra y su esbozo. 

No confundas la gimnasia con el magnetismo.
 


© Mariano Crespo




                        

domingo, 14 de julio de 2013

Lecturas



Cuando estoy solo 
se me ocurren juegos delirantes. 

Que el que saque la pajita más corta
le toca el culo a la luna
por la cara oculta. 

Pierdo a piedra, papel, tijera
con un tipo como Freud
de los que nunca se ríe en su estante. 

Gano al ajedrez a Sitting Bull 
utilizando la defensa india. 

Leo el futuro en los posos de café
a los profetas mayores y menores. 

Cuando estoy solo 
le confieso a Ortega y Gasset
que sin mis circunstancias no soy nadie. 

Voy a apagar la luz a mi hijo 
y recordarle con un beso que sabiendo leer
la soledad es un fenómeno improbable. 


© Mariano Crespo 






                           

sábado, 13 de julio de 2013

Naturaleza humana



Somos una cosa y su contraria. 

Inmensamente sencillos cuando nos escuchan. 

Siniestros e impredecibles cuando nos espían.

La diferencia entre nuestro lado salvaje y nuestro encanto
  radica en el pánico
                       o en la complicidad
 
                                     del observador cercano. 

Tu eliges si quieres conocer al jardinero o al pirómano. 




© Mariano Crespo







                         

viernes, 12 de julio de 2013

La divina comedia humana



Tengo la afición de Justo Tomás Dídimo
a meter mano en los agujeros
para evidenciar que estoy soñando 
luego no me engaño lo más mínimo. 

Poseo residencia en el abismo 
a pensión completa
para entender la lengua de los muertos
como un forense o un poeta. 

Un vivo es un muerto en lista de espera. 

La vida es un paréntesis,
en la zona de tránsito
 de un aeropuerto,
 entre dos vuelos de los que no hay certeza.
 

Si logras ver el lado cómico a las tragedias
cabe la posibilidad de que no se extinga

en tu mirada la diminuta estrella de la belleza.
 



© Mariano Crespo 




                         

Recelar del recelo



Sería tan cómodo 

que toda la basura
fuera de los ajenos. 

No quiero la mirada cínica
del que cree que es un género
la mirada hacia dentro 
de la autocrítica.

Ese recelar del recelo.

Resabiados sabios que piensan que pedir perdón
es una vanidad imperdonable del inflado ego.

Hay tipos que creen que a la conciencia
basta con arreglarle el pelo.


En un ataque de individual optimismo
el mundo se complace espiando a otros con desvelo.

Desde que para mi sombra
estoy a sueldo me vigilo a mí mismo.


A menudo me disgusta aquello que veo. 




© Mariano Crespo




                           

                        

jueves, 11 de julio de 2013

El vuelo del cóndor



Entiendo 
las noches que enseñan. 

Me he vendido bajo la luna
por besos de una peseta. 

Entiendo que ahora me leas y no me entiendas. 

No tengo una verdad para prestarte.
Una certeza de alquiler
que te ampare esa fiebre sin más síntoma
que la necesidad de dormir en la nevera
o que no se olviden los geranios de regarte
la tierra abandonada por la Virgen de la Cueva.

El intempestivo vuelo del cóndor 
tras la última cena. 

Entiendo, amor, 
la urgencia del musulmán por ir a la meca
y mi peregrinación a César Vallejo 
con los pétalos de mis miedos en la biblioteca. 

Entiendo esta quietud inquieta
porque, desde muy joven, me imaginé de viejo. 
Era casi un niño cuando me acurruqué en César. 

Mi llanto altiplano a orillas del Sena. 

© Mariano Crespo




                          

Sin boleto de regreso




Mi calendario convivía con 1974. 
Transcurría el otoño en París 
y pude ver a 007
en una calle cercana al Sena 
en cuya rivera compré
las láminas que miraron en el salón 
mis padres hasta su muerte.

Las compré con el dinero de un judío
para sostener a su ex mujer y su amante.
Un pintor con fortuna pero sin suerte.
En la rive gauche no se desayuna con diamantes.

Aprendí la piedad en París
y estrené mi primer y penúltimo traje.


Volví con Paco Ibáñez
- al que secuestré de los saldos
en los Almacenes Lafayette -
 
escondido en el equipaje. 

No he vuelto a París ni al comedor 
de la casa que fue familiar
y 007 tiene otra cara en el cine
aunque sigue trabajando en secreto de agente.

Tengo que preguntar a Paco Ibáñez
si me quiere esconder en su bolsa de viaje. 


© Mariano Crespo





                        

martes, 9 de julio de 2013

Cuestionar, no creer





Incluso
sobre aquello que comparto 
guardo una distancia jacobina
y periférica. 

Incluso
dudo que Marx fuera la capital de Karl.
 


© Mariano Crespo





                          

Cortinas de humo






Qué ves.

Un cuadro, 
respondió 
un observador sensato 
que contemplaba a Leonardo 
ocultando a una dama
bajo la cortina sutil del sfumato. 

Aquel precursor anónimo
del homínido contemporáneo 
que confunde la belleza con el formato. 



© Mariano Crespo





                        

                       

lunes, 8 de julio de 2013

Amor


Voy al amor

como a las posadas.

No es cómodo residir en ellas. 

¡Qué triste vivir sin ella!


© Mariano Crespo




                                       

                        

Reglamento



Nadie te dijo que acataras
las reglas del juego. 

Lo que sí has aprendido 
es que no te cambiarías por otro jugador
y no harías embustes con otras cartas 
que esas, las tuyas, que todavía no has visto
y en el monto te aguardan.

No hay silla para indecisos. 



© Mariano Crespo





                        

Hipermetropía del recuerdo



La memoria de la mirada
es anacrónica e impostora. 

Veo descampados allá en donde mis hijos casas. 

Ellos ven ancianos decrépitos
y yo niños jugando a las chapas. 

Vengo a graduarme la memoria le digo a mi doctora.
 




© Mariano Crespo



                          

                       

sábado, 6 de julio de 2013

Ética de bolsillo (Valores para andar por casa)




Esos manidos cierres en fueron felices,
pavor es lo que me producen, miedo. 
Manipular con la mano de un muerto.
Meter en el ojo de Aristóteles un dedo.

Deseo que la felicidad sea el hilo conductor del argumento.
El principio y el final son un mero pretexto. 

Una disculpa para comenzar y concluir un absurdo panfleto.
Avsurdo con b de bello.


© Mariano Crespo