(A Antonio Horcajada, justo lo contrario de lo aquí descrito)
El huerto de la enemistad ni lo cuido ni lo riego.
Creo que no guardo un euro de rencor en mi libreta de ahorros.
Excepto a los tipos que se alistaron de desertores en mi ejército. Esos espías al servicio del éxito que cambian de camisa al arbitrio de la moda y nunca tuvieron una opinión sin precio.
Los tipos que en cualquier guerra estarían en intendencia y, para matar el tedio. de voluntarios en los pelotones de fusilamiento.
Los he conocido en mi equipo los huelo en el grupo adversario.
Ustedes también pueden distinguirlos pongan cualquier informativo y cuando llegan las noticias de terror son los que aparecen en segundo plano.