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domingo, 1 de julio de 2012

La inocente infancia



 El suicidio perfecto
se podría consumar de niño
cuando piensas:
ahora me muero
y les jodo la cena.


Todos llorarán compungidos:
 
por qué no dejamos ir al niño,
con lo poco que nos hubiera costado.

Y ahora, fíjate, muertecito.

De mayor me maté varias veces y no ha importado ni un comino.


 
© Mariano Crespo Martínez


                       
                     

sábado, 30 de junio de 2012

Cara y cruz






Hay frases que dan acceso al paraíso
y que cierran en silencio las puertas entornadas.


 Decir a una amiga que la deseas tiene las dos caras de la moneda.

© Mariano Crespo Martínez


               
                    

                 

Pasión




Hay malos tiempos.

Cuando todos los puentes
se niegan a dar cobijo al cauce de tu río.

Hay buenos tiempos.
 
Cuando todos los ríos
son afluentes del caudal de tu deseo.
 


 © Mariano Crespo Martínez



                  
                     

Amor




Por amor
he perdido el tiempo,
la cartera,
el corazón,
la timidez,
la salud,
la paciencia,
el oremus,
el norte,
un tren,
un trabajo,
la cabeza.

¿Soy un perdedor?
No, la derrota no tiene que ver con lo perdido
sino con la manera de perderlo.

Y por amor estoy dispuesto a seguir perdiendo
hasta lo que no tengo.
 


 © Mariano Crespo Martínez  


                                           

viernes, 29 de junio de 2012

Anticuerpos

 


 Cuentan que existe una variedad de mosquito
que si te pica en un Ateneo o Círculo de intelectuales
comienzas a hablar solo con palabras esdrújulas.

Hablan y no paran de una sinuosa víbora
que habita en templos del románico tardío
cuya mordedura en pascua florida
te hace comprender las encíclicas.

Habrá personas que no crean estos eventos.
Prometo por mis amores que son ciertos.
Yo mismo fui víctima, pero he fabricado anticuerpos.

Admiro tanto como detesto
las doctrinas emanadas
en cualquier tipo de templos de la verdad
sean de dioses etéreos o de carne y hueso.

© Mariano Crespo Martínez



                     

Parásitos




 (A Antonio Horcajada, justo lo contrario de lo aquí descrito)
 

 El huerto de la enemistad ni lo cuido ni lo riego.

Creo que no guardo un euro de rencor en mi libreta de ahorros.

Excepto a los tipos que se alistaron de desertores en mi ejército.
 
Esos espías al servicio del éxito
que cambian de camisa al arbitrio de la moda
y nunca tuvieron una opinión sin precio.

Los tipos que en cualquier guerra estarían en intendencia
y, para matar el tedio.
de voluntarios en los pelotones de fusilamiento.

Los he conocido en mi equipo
los huelo en el grupo adversario.

Ustedes también pueden distinguirlos
pongan cualquier informativo
y cuando llegan las noticias de terror
son los que aparecen en segundo plano.

Los parásitos del lado oscuro del corazón humano.

© Mariano Crespo Martínez


                     
                                        

jueves, 28 de junio de 2012

El pedal





Ir de alcohol hasta las cejas
para intentar dormir acompañado.

Ir hasta el culo de anfetas
para consumar el asesinato.

Ir arcoíris de ácido  hasta oír el fluido rosa.

Ir como un prado de hierba
para ser etíope en Gran Vía.

Ir puesto de caballo
para no cortarse las venas.

Ir colombiano de coca
para soportar el horario.

Ir fumado de chocolate
para aguantar este muermo.

Nuestra generación no se entiende
sin la ebriedad del dopaje.

El relato es de  los supervivientes
de un viaje en el que se marchitaron
por el camino peligroso
sueños y personas.

Algunas de ellas tan amadas que aun duelen.

Los buitres de esta crisis saben dar doble uso a las tarjetas.

© Mariano Crespo Martínez