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miércoles, 7 de noviembre de 2012

1 de noviembre



 Alguno de entre nosotros se acerca,
sin saberlo,
para aprender el camino.

A su regreso tomas conciencia de que estás vivo
y te alegras de no tener flores en el portal de casa.

Qué hermoso es que hablen mal de uno.
¡Maldito el día de las alabanzas!

Mañana o pasado,

tal vez, abandone mis lecturas
y visite ese marcapáginas de flores
que llaman camposanto.

El crisantemo es la única flor que nace llorando.
 

 © Mariano Crespo Martínez




                   

martes, 6 de noviembre de 2012

No busques lejos al asesino





Si sobrevives a la doble muerte de tu padre.
Si eres confeso, arrepentido de su eliminación, cuando eras joven.
Si perdonas a la vida que te lo robase a mano armada cuando tu obligación era protegerle.

Soportarás el tiempo en que caes en la cuenta
de que te comienzas a semejar a dos cadáveres.

No busques lejos al asesino de la imagen que miras con piedad en el espejo.

Ya eres un hombre.

¡Que soledad acarrea llegar a algo!
 


 © Mariano Crespo Martínez




 

lunes, 5 de noviembre de 2012

La frágil belleza del aire



Admiré la fortaleza,
es cierto,
pero nunca caí rendido a la seducción 

de la inoxidable belleza .

Me extasió la espuma más que la roca.
 

Aumenta tanto mi amor por la vida cuanto es más vulnerable.
 

 © Mariano Crespo Martínez
 
 
 




                  

domingo, 4 de noviembre de 2012

La noticia



QUE los chicos de mi acné teníamos un verbo sin conjugación.

QUIEN reparte los naipes tenía las cartas marcadas y cicatrices de navaja.

CÓMO fugarse si la cárcel se llamaba libertad.

CUANDO las espigas verdes de los pechos de las muchachas se me clavaban en la lana de la bufanda.

 

DONDE el barrio hacia frontera con ricos lugares en los que la lluvia no hacía charcos.

A cinco columnas en la portada del diario del fin de mi inocencia.

 

 © Mariano Crespo Martínez



           
                                 

sábado, 3 de noviembre de 2012

El acontecimiento



Sin tañer las campanas.
Sin ser firmado un decreto.
Sin una hora fijada.
Sin un lugar concreto.
Tenía que suceder y pasará.

Las montañas mueven la fe.

Y los bosques dejan ver el árbol.

Más de uno conoce aquello que me callo.
Acontecerá.
Es todo.

No es propio de ti confundir profecía con alegato.


 © Mariano Crespo Martínez



                    

La cuadratura del círculo



Ella le dijo,
mientras se ajustaba las piernas a las medias,
que hacían buena pareja
pero que no gustaba de su manera de vivir,
tan, tan, tan a su aire.
(7 segundos para encontrar la menos hiriente etiqueta)

El cogió el sombrero
se ajustó el ala como quien
concluye de deshojar una margarita sincera,
y se marchó despacio.
(las huidas suelen ser pausadas para recordar los detalles).
 

Todavía con la puerta entre las manos.
(como una frontera sin retorno)
sacó unas palabras para mascullarlas
y las abandonó sobre su rastro.

Un círculo con esquinas no es un círculo esquinado.
No es un círculo.
No jodamos.


 
© Mariano Crespo Martínez



                




                   

viernes, 2 de noviembre de 2012

Ninguno fue santo



Mi padre fue un hombre de orden que en "El Piratas" de béisbol
tuvo la familia que no tienen los huérfanos.

Mi madre fue una mujer trasplantada del campo a la ciudad,
de una era a una portería,
que armó la marimorena por los desheredados del barrio.
Los que recogían en los cubos durmieron más de una vez en mi cuarto.

Mi hermana Elena hizo en bondad, - en buena -, la rima de su nombre
y se equivocó en el camino que lleva a los sueños.
Fue una víctima más de esa guerra que nos declararon con paraísos artificiales.

Esta es parte de mi familia que hoy.
sin excusa ninguna, por cierto,
no vendrán a comer a casa.

Tienen una biografía honrada y sincera.
Ninguno fue santo.

© Mariano Crespo Martínez