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sábado, 15 de diciembre de 2012

Aves en flor



Amor mío
Por qué no albergo sorpresa
al descubrir que las flores
por intento de
seducir
ramos de palomas
se obsequian.

© Mariano Crespo Martínez






           

                    

La información es poder (vivir)




Las cámaras acorazadas esconden
e
l oro en lingotes y no en pepitas.


Si te
ha ido la vida
en desvelar un misterio
no olvidarás que las claves
cotizan a un alto precio.

Son estériles las medias verdades
y puedes pagar demasiado caro las noticias gratuitas.


 

© Mariano Crespo Martínez

          
          
               

viernes, 14 de diciembre de 2012

Indiferencia




Continúa pasando el tren.

Cuándo os enfrentaréis a la decisión de ser vaca o poeta.


 

© Mariano Crespo Martínez







                              
               

Una termita en el alma llamada tristeza



                    a Pedro Luis González Matarrubia,   con admiración.



La tristeza es como el olor del talego
no se va por más que lo orees en libertad.


Como el frio que crece con tus huesos desde niño
y nadie entiende la tiritona que te sobreviene
en los incendios.

La tristeza es como la cara de fiambre
que tienen los trabajadores de la morgue
aunque sea liviano el cadáver.

La tristeza es el chiste que se cuenta en el quirófano
cuando la muerte y la vida están en las yemas
de dedos camuflados en el látex.

La tristeza, ojos lunes de invierno
en la mirada escolar de los pequeños.


La tristeza es el rictus turista que asalta por sorpresa
a las preñadas mientras se acarician el ombligo
y, revoltosos, traviesos y cucos los miedos vienen de visita,
rosas y azules como ausentes patucos.

La tristeza es la última palabra del poema
que nunca será publicado.
Ese inédito del fondo del armario.
 
La tristeza es la copa solitaria
en un bar oscuro que toman los fotógrafos
de bodas y bautizos.

La tristeza es la baba de los viejos
frente a las rejas de ventilación del metro
que levanta la falda a las muchachas.

La tristeza es el trabajo de negar
la prestación de desempleo,
de pedir la donación de órganos a una madre,
del lotero que vende los números de la derrota
que siempre toca en nochebuena.


La tristeza es la termita de las presumidas erecciones,
la sequedad desértica en la boca y en el coño.

La tristeza es no tener ni dios ni dioses
y tener que dejar las plegarias en las fotos de los muertos.

Sí, soy un hombre alegre.
Comparado con los agrios,
con los enfermos,
con los hambrientos,
con los que creen que una paja es sexo.

Soy un tipo afortunado
querido,
esperado cuando sale.

Soy un hombre feliz
pero
cuando escribo
un mundo me sale de la tripas
con una lágrima y sin pañuelos.




Soy la alegría de la huerta,
el tomate maduro y satisfecho
que se pudre al escribir fuera del huerto.

 © Mariano Crespo Martínez




                

No llevarás luto por ti




Pa ra do ji ca men te
-por ser en su esencia la más fuerte-
la derrota mas clemente,
con más efímero duelo,
                                     resuta ser la propia muerte.

© Mariano Crespo Martínez






                         

                      






                                

jueves, 13 de diciembre de 2012

Orentino, el gato que se preguntaba por los soñadores


                                             a Orentino Alonso Garcia


No alcanzo, amigo,
a comprender la fibra
de esos soñadores que construyen un alba
que no gozarán
pues no ignoran que les llegará la muerte
bajo las estrellas.

cobijados por la escarcha.

Mas les admiro.

Pertenecen a la libertad
ya que para ella viven y germinan la tierra,.
Esclavos fueron los que murieron
trabajando la inmortalidad de otros.
Ignorando que la eternidad
es en los museos un hueco de polvo.


Ellos son inmortales en nuestro recuerdo
 porque no claudicaron
cuando el universo invitaba a hacerlo.

Si hoy barcos somos es porque astilleros ellos se hicieron.

Si yo tuviera talento para pintar un parque
albergaría allí sus estatuas.


Los herederos malditos de Noé.

Esos hombres de nuestra estirpe
que construyeron un arca
y murieron sin que cayera sobre su cabeza una gota de agua.



© Mariano Crespo Martínez




        

            




             

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Gestación de un poeta o un demente (Experimento 7)


Eres vulnerable
Hay espías al tanto de que tu nombre es un seudónimo
ignorado de alguien insignificante.
Un burdo alias que te representa pero no te identifica
Una máscara, a tu pesar, implorante


Eres vulnerable
Han descubierto que tú no eres quien eres ni el que aparenta
tu sombrero ni tus zapatos soportan.
Una coartada que camufla otra vida secreta

Te ha sido dado conocer la fortaleza
aunque ya no sueñas con caballos salvajes al galope
Eres fuerte

Eres frágil, amor
un pétalo te hiere los ojos como un sable.

Te llamaré piedra
Y sobre esta roca en la que te di a conocer que eras vulnerable
Edificaré un poeta
(O un demente)
Son los riesgos de pasarse o quedarse corto
al digerir los versos y las pócimas.




© Mariano Crespo Martínez