"Nunca sabes el pasado que te espera" Proverbio cubano
Mi madre me enseñó el oficio de poner los brazos en paralelo.
Ella colocaba en derredor deellos la madeja hacía el ovillo y me daba un caramelo.
Yo, en el ir y venir de la lana, aguantaba el picor en la nariz e hilvanaba ideas.
Reiría la gente si conociera que cuando sentado a escribir, ni me bajan de la cabeza ni me suben del vientre los poemas, pongo los brazos en paralelo. me pica la nariz, y el ovillo de mi vida se desmadeja.
Entonces escribo que ya no tengo sabor a caramelo cuando termino mi faena.
Mas ella le miraba de frente, con el torso desnudo para la calle.
Hay mujeres que tienen una mirada con el pasado por delante. Ensimismada en una lágrima como un sauce, Contemplaba las cenizas de un romance que ya estaba fuera de su casa y de su vida.
Una soledad con vistas es una soledad más sola si cabe.
"Aspirábamos a fracasar. Pero no a fracasar sin más ni más y de cualquier manera: aspirábamos a fracasar de una manera total, radical y absoluta. Era nuestra forma de aspirar al éxito". "La velocidad de la luz". JAVIER CERCAS
Uno espera un tren y viene el amor y el tren no viene.
“Después compre solfeos y un frac, y por favor no cante por la nariz y deje en paz a Schumann” “Instrucciones para cantar”.JULIO CORTÁZAR
En mi familia nadie cantaba bien excepto Felipe, el jilguero que vivió en casa una década. El en libertad y nosotros en una jaula.
Eran tiempos difíciles para la libertad la epoca en que nuestro pájaro tuvo familia,
A Felipe le bautizamos Felipe, tras comprárselo mi madre a un gitano por 14 pesetas a la puerta del mercado.
Un mal día se cayó redondo en su jaula, mi padre le puso en el pico una gota de tónico cardiaco y todavía nos cantó un año en nuestropaseo diario entre la lechuga y el alpiste.
Si ustedes no han oído cantar a un pájaro resucitado no saben lo que es trinar boleros ni bailar con un ritmo llorado.
El canto de quien ha visto que por la estación de los muertos no pasan trenes y la luz es lunar negro como los adornos ocultos de las mujeres.
Mi padre también le compró discos de otros pájaros y en la mañana de los domingos no pude poner a los cantautores porque Felipe estaba oyendo los grandes éxitos de las más afamados coros alados.
En mi familia nadie cantaba bien. Así que emigré a otra parte que es el lugar en donde reside la música.
Busqué las demandas de empleo un trabajo con derecho a deseo.
Y llegó la primavera sin sujetador a anunciarme la buena nueva.
Esa primera vez en que, con la boca seca, distinguí a Felipe entre el coro de miles de pájaros. que festejaban mi estreno.
Nadie en mi barrio se explica como de una jaula en la que nadie entonaba al cantar había semejante lujo que alegraba el patio.
Luego se murieron Felipe y el silencio. Mi familia habitó la casa y en la jaula había un hueco.
Un día mi padre puso la radio y, sin que supiéramos el por qué, se levantó, llorando, contento.
Días más tarde,rellenó el hueco de la jaula conuna fotografía de Franco.
Un desconocido habita en mí. Agoniza y, para agonizar, utiliza mi corazón.
Poema.Antonio Gamoneda
Que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha.
Esa colección de cortinas negras en que me educaron.
La tiritona de la llama en la vela.
El candil para fabricar sombras en la escalera.
El murciélago de volar ebrio que me espiaba.
Los libros forrados con títulos de impostura. Los autores proscritos . Las palabras impronunciables.
Los giros para decir lo mismo pero que no se notase.
Todos los caminos conducen a Roma.
Y Roma es Amor a la inversa.
Todo aquello que fue un legado ruin, con telarañas, me sirvió para conocer la insinuación, la perversión con la que puedes lanzar mensajes diferentes para los mismos lectores.
Una palabra que diga una verdad y a la vez la esconda. Una duda preñada de certeza.
Cual Galileo poner en boca de herejes lo que él piensa para así difundir las propias ideas.
Un asentimiento que no se pronuncia, una orden vestida con enaguas de sugerencia, un te dije, no te dije, siempre negaré haberlo dicho.
Es un secreto a voces. Lo que no se sabe y todos conocen.
El mensaje que te tragas con sapos, con agua, después de que su lectura no la olvidarás nunca.
Un malentendido porque usted escuchó lo que nunca salió de mi boca.
Esa manera de pensar coño y escribir pozo humedo para abrevar el ansia, cueva carnal en que se vierte la memoria de la Vía Láctea.
No lo pretendían pero nos enseñaron que toda la belleza quedará oculta para quien no sabe descifrarla.
La rebeldía era pensar porque ellos querían que memorizáramos.
Un poema nunca es un catecismo porque no dice una consigna, un mandato.
Dice miles de cosas como fuegos de artificio.
Un poema tiene como patria el limbo.
Un color por lector. Un estallido. Un silencio.
Incluso a veces te haces trampas a ti mismo como en los solitarios.
Incluso, no lo sabes, y eres un doble espía.
Dejas huellas para encontrarte mientras dejas pistas falsas para que se extravíen.
Pero siempre, hermano, que no sepa tu mano izquierda lo que tu derecha hace.