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miércoles, 10 de abril de 2013

Lista de espera



Llegará un día,
lo vislumbro,
en el que no me arrepienta
de haber pasado por aquí.


Y en esa cita,
en la lista de espera,
agradeceré a los dioses
que me hayan dado el tiempo necesario
para vengarme de mis errores.

© Mariano Crespo Martínez

                    


              







                   

Qué mal está el (ser) vicio


De todos los vicios que cultivo
el sarcasmo me agarra mejor que los geranios.


Además, la soledad, ese vicio de uno mismo.
Ser (vicio), qué mal está
si conduce al egoismo.


© Mariano Crespo Martínez






                              


                            

domingo, 7 de abril de 2013

Emergencia




Cuando una mujer te susurra
no te me pongas tierno.


Si no llevas ternura suelta, sal corriendo.


© Mariano Crespo Martínez







                           


                              

Nocturno marinero




Qué te pudiera abrir con una mano.
Qué te pudiera cerrar con los labios.


Qué hay tras la quietud de los álamos.
Qué leve es la huella de mis pasos.


Qué profundo el mar
y estéril el fracaso.


Los peces, incluso cuando hablan, siempre callan algo.



© Mariano Crespo Martínez




                      

                                    

viernes, 5 de abril de 2013

MCM



Ensimismado ante mis siglas, mi siglo y sus años
constato que soy mil novecientos en números romanos.


Secular, con pocas luces y mucha barbarie,
con sus cloacas y su quosque tandem,
con sus gladiadores y sus ciudadanos,
con sus suspensos en el tan citado Derecho.


Haber tenido un imperio
no es una común manera de estar en ruinas.


Si leyéramos a los antepasados
sabríamos quién abre la puerta a los bárbaros.


Las culturas se derrotan de hastío

cuando la ética no provoca entusiasmo.



No puedo quejarme del trato de la vida
pero no quiero detenerme ante el retrato.



Los escultores saben que el canon no son los modelos
y que la belleza no siempre se le extirpa a la piedra
o encuentra, qué crueldad, una mirada analfabeta.




© Mariano Crespo Martínez



                    

Jugar con el verbo



Te buscaba,
te buscabas,
te buscaba.


Con un pasado tan imperfecto
y encuentro mi presente continuo, contigo,
y presiento el futuro y el pasado
a solas, en la mañana
encapotada de azul cala.



Ahora ocupo menos tiempo
conjugando con jugo
en
los verbos.

El verbo se hizo carne,
en el Evangelio
según San Juan y en mi casa
y en mi ventana
y en mi calle
.



© Mariano Crespo Martínez





                             
                                 

jueves, 4 de abril de 2013

Abril 2013



Emboscado bajo el violento cielo primaveral
de un abril de lágrima fácil, convoco a mis fuerzas
vivas para que no se rindan ni se mueran.


Hay una impertinencia de rosales encendidos que esperan.


La dignidad no está en venta,
no se alquila la libertad para edificar urbanizaciones
con vistas al Mar Muerto.


Si nos han declarado la guerra
apelo a la paciencia de declarar una paz itinerante
con correos de palomas mensajeras.


No me hagan del Gran Capitán,
ni cuentas, ni cuentos.


No se me pierdan por Úbeda.
Por esos cerros.


No ignoro que han puesto detectores de libros
en los aeropuertos
.
Y que el título del forro no despista a los perros.

© Mariano Crespo Martínez