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miércoles, 17 de abril de 2013

En donde se fechan y cifran las noticias



El mundo es muestro proveedor,
nuestro camello,
de esa adicción a las malas noticias, insaciable.


Esa dependencia de las tormentas,
cobertura para no salir a calarse el cabello.



La tristeza compartida no pierde su lado miserable.


Si hoy te levantas con un beso,
ese teletipo bello
remítemelo por morse.


© Mariano Crespo Martínez


                  
                   

lunes, 15 de abril de 2013

Turno de oficio



                            


Este, además, es un oficio sin horario.
Cuando estás en la cama, sin coartadas ni testigos
te surgen los versos
de tu sumario,
perdón,
poemario.



Y te levantas raudo,
pese a la pereza,
para escribir tu defensa
en ausencia de ilustre
abogado.


Soy un presunto poeta del turno de oficio,
letrado,
sin beneficio.


© Mariano Crespo Martínez



                    

                                       

viernes, 12 de abril de 2013

A por el mar desde la espuma



Con rabia y por rebeldía
en el domicilio del desamor hago escrache.

En la playa de Normandía
espérame, amor, desembarco, dia D hora H.

© Mariano Crespo Martínez



                   

                   
                   


miércoles, 10 de abril de 2013

Lista de espera



Llegará un día,
lo vislumbro,
en el que no me arrepienta
de haber pasado por aquí.


Y en esa cita,
en la lista de espera,
agradeceré a los dioses
que me hayan dado el tiempo necesario
para vengarme de mis errores.

© Mariano Crespo Martínez

                    


              







                   

Qué mal está el (ser) vicio


De todos los vicios que cultivo
el sarcasmo me agarra mejor que los geranios.


Además, la soledad, ese vicio de uno mismo.
Ser (vicio), qué mal está
si conduce al egoismo.


© Mariano Crespo Martínez






                              


                            

domingo, 7 de abril de 2013

Emergencia




Cuando una mujer te susurra
no te me pongas tierno.


Si no llevas ternura suelta, sal corriendo.


© Mariano Crespo Martínez







                           


                              

Nocturno marinero




Qué te pudiera abrir con una mano.
Qué te pudiera cerrar con los labios.


Qué hay tras la quietud de los álamos.
Qué leve es la huella de mis pasos.


Qué profundo el mar
y estéril el fracaso.


Los peces, incluso cuando hablan, siempre callan algo.



© Mariano Crespo Martínez