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martes, 18 de junio de 2013

Sinopsis del drama




Debe de existir

o debería 


un lugar en la galaxia 


agraciado con el privilegio. 



Moramos en un lugar llamado desgracia.


En un crimen no resulta inocente ni el escenario.


Este planeta no es un premio.



La victoria de Samotracia,
sin poeta ni poemario.

,
fue decapitada en la derrota

que te lleva del mascarón de proa de una idea a un museo. 




© Mariano Crespo Martínez






                

                   

Obra yerma




No hay labor más estéril

que la de construir un puente


entre dos orillas que se amaron


hasta que les creció en medio un río.



Moisés separó las aguas
pero no logró unir el rencor de las riveras. 


© Mariano Crespo Martínez







                      

Paradojas coloradas (casi rojas)



La aritmética se vuelve inútil

cuando mide algo complejo 


como el deseo o la poca gana,

la noche iluminada, por ejemplo.


Muchos de los que tienen la cama vacía

es porque la tienen colapsada.


No hay culto a todos los dioses en un solo templo.


© Mariano Crespo Martínez






                     

lunes, 17 de junio de 2013

Primera declaración




No abarca mi mirada la extensión 
de la línea divisoria 
entre la infancia y el telegrama urgente de amor
que envías a tu primer proyecto de eternidad. 

Desde la caverna a la biblioteca digital
Desde el ADN diferenciado
hasta el primate que algunos llaman Eva o Adán.



© Mariano Crespo Martínez







                            

Prevención




Es recomendable

de vez en vez,
reunirse con los fantasmas escindidos
de lo que uno fue
y de lo que no ha sido.

Prescinde para ese evento
de incómodos testigos.


Procura su contento.

Adquiere con desprecio
su silencio.

a) para saber quién es uno. 
b) cuál es su precio.
c)si tienes que proteger más a tu sombra
que a ti mismo.

Los fantasmas por norma
ponen el veneno de la difamación
en la taza de cinismo
con unas gotas de limón,
de las cinco en punto en el reloj de cuco. 



© Mariano Crespo Martínez






                        


                    


                    

viernes, 14 de junio de 2013

Episodios proféticos




Evidencio inquietantes síntomas 


del deterioro que el óxido del tiempo 


siembra por las paredes desconchadas de mi cerebro. 


Puede que no el más nimio

resulte del equívoco

de que para interpretar el futuro

mi curiosidad me conduzca

a recabar el criterio de ciudadanos ya muertos.



Cabe la posibilidad de que tras los obstáculos

para un diálogo práctico con los avestruces

y sensatamente hastiado del perfume vacuo

y la frivolidad de los que bailan Foxtrot en los naufragios

me haya refugiado en los clásicos

que a poner el dedo en llaga

no tenían alergia ni pánico. 




© Mariano Crespo Martínez








                    

El Foro porteño


                             (A Joaquín Sabina que se inventó una ciudad)


In illo tempore, el consistorio 


me persiguió con su tristeza. 



Cuando mudé al Barrio de la Alegría

pusieron allí el tanatorio.


Madrid, villa y corte,

era un vasto territorio,

toda dama  reina consorte

efímera y un maestro salmantino

de alcalde presidente

que nos amaba en latín y cervantino. 



No es popular leer en esta villa

pero la gente conocía cada edicto,

con su moralina y su apostilla,

del ilustrado republicano con botijo.


La peña se bajaba al moro

y tornaban cargados de amapolas

perfumando los cafés del foro.

Tranqui, colega, tu controlas.




Como un ateo furtivo que reza

huí a una isla en tranvía.

El exceso de algarabía 

amarga el dulce poso a mi tristeza. 



En Maó descubrí la vida,

mi elección más sensata.

Moverse contra movida,

si me paro Madrid me mata.


Pongamos que hablo de vivir

y que el mediterráneo mas que un mar es una fe de erratas.



Todo polizón sabe que tornará al Foro porteño.

Ser pirata es un contrato temporal

con final en un abordaje de realidad

que decapita, sin ápice de piedad al libertario sueño.




© Mariano Crespo Martínez