Páginas

jueves, 11 de julio de 2013

Sin boleto de regreso




Mi calendario convivía con 1974. 
Transcurría el otoño en París 
y pude ver a 007
en una calle cercana al Sena 
en cuya rivera compré
las láminas que miraron en el salón 
mis padres hasta su muerte.

Las compré con el dinero de un judío
para sostener a su ex mujer y su amante.
Un pintor con fortuna pero sin suerte.
En la rive gauche no se desayuna con diamantes.

Aprendí la piedad en París
y estrené mi primer y penúltimo traje.


Volví con Paco Ibáñez
- al que secuestré de los saldos
en los Almacenes Lafayette -
 
escondido en el equipaje. 

No he vuelto a París ni al comedor 
de la casa que fue familiar
y 007 tiene otra cara en el cine
aunque sigue trabajando en secreto de agente.

Tengo que preguntar a Paco Ibáñez
si me quiere esconder en su bolsa de viaje. 


© Mariano Crespo





                        

martes, 9 de julio de 2013

Cuestionar, no creer





Incluso
sobre aquello que comparto 
guardo una distancia jacobina
y periférica. 

Incluso
dudo que Marx fuera la capital de Karl.
 


© Mariano Crespo





                          

Cortinas de humo






Qué ves.

Un cuadro, 
respondió 
un observador sensato 
que contemplaba a Leonardo 
ocultando a una dama
bajo la cortina sutil del sfumato. 

Aquel precursor anónimo
del homínido contemporáneo 
que confunde la belleza con el formato. 



© Mariano Crespo





                        

                       

lunes, 8 de julio de 2013

Amor


Voy al amor

como a las posadas.

No es cómodo residir en ellas. 

¡Qué triste vivir sin ella!


© Mariano Crespo




                                       

                        

Reglamento



Nadie te dijo que acataras
las reglas del juego. 

Lo que sí has aprendido 
es que no te cambiarías por otro jugador
y no harías embustes con otras cartas 
que esas, las tuyas, que todavía no has visto
y en el monto te aguardan.

No hay silla para indecisos. 



© Mariano Crespo





                        

Hipermetropía del recuerdo



La memoria de la mirada
es anacrónica e impostora. 

Veo descampados allá en donde mis hijos casas. 

Ellos ven ancianos decrépitos
y yo niños jugando a las chapas. 

Vengo a graduarme la memoria le digo a mi doctora.
 




© Mariano Crespo



                          

                       

sábado, 6 de julio de 2013

Ética de bolsillo (Valores para andar por casa)




Esos manidos cierres en fueron felices,
pavor es lo que me producen, miedo. 
Manipular con la mano de un muerto.
Meter en el ojo de Aristóteles un dedo.

Deseo que la felicidad sea el hilo conductor del argumento.
El principio y el final son un mero pretexto. 

Una disculpa para comenzar y concluir un absurdo panfleto.
Avsurdo con b de bello.


© Mariano Crespo