Páginas

sábado, 27 de julio de 2013

Gigantes



                                          a Elvira Sánchez LLopis


Siempre admiro a los que van de sobrados.

Aquellos que mantienen el humor

en los naufragios
 

Esos dandys que piden la cuenta


en los comedores de Cáritas.
 


Los que seducen a las mujeres


sin el camino trillado de compartir la lástima.



Los que saben que lo único que no tiene remedio
 

es tener por bandera el pañuelo blanco de las víctimas.
 



© Mariano Crespo







                   
                  

jueves, 25 de julio de 2013

Dos iguales para hoy



Dos iguales para hoy
tal y como gritaban la fortuna los ciegos.

Soy lo que soy
porque nunca pretendí llegar a viejo.

Hay un momento 

en el que hombres y mujeres
mienten por igual 
sin distinción de género. 

Cuando el amor les desbarata el rincón de sosiego. 
Se mienten y mienten a terceros. 

Dos iguales para hoy, que de postre nos queda miedo.



© Mariano Crespo



                      
                        
                          

martes, 23 de julio de 2013

Animal




Casi todas las dudas son razonables. 

Pero mi certeza preferida es irracional. 
Y cuanto tú más cerca, más grande.
 



© Mariano Crespo




                  
                    

lunes, 22 de julio de 2013

Parentesco



No suelo hablar de la llamada de la sangre
excepto cuando hablo con vampiros.


Cual hijo pródigo
o ismaelita 
con la familia tengo una relación 
definible como de vaivén crónico. 

En casa cuelga una deshojada margarita
en el lugar destinado al árbol genealógico.


© Mariano Crespo




                       

                         

domingo, 21 de julio de 2013

Manos lapa




El hombre que navega, vuela o pasea
se detiene como por algo pactado en otra era
y amarra su tiempo a un desvalido que se le asemeja. 

Da tibieza a la mano que quedó fría 
desde que tiene el hueco la del que le montó en la noria,
en la barca o con el que daba la vuelta a la manzana.

Coge los cinco deditos de la criatura
y engaña a sus miedos para subir a la noria,
compensa su tenue peso sobre la barca
y, para que se pueda imitar, reduce la zancada. 

Tal vez un día volveré a alzar el vuelo,
levar el ancla o recuperar los pasos perdidos
en mi destino hacia el oeste de ningún mapa.
 

Pero mis manos estarán huérfanas,
gélidas, con dos huellas ausentes
de recibir y dar el testigo del mar, el aire y la tierra
. 


Esas manos que dejaron de ser una lapa.


© Mariano Crespo






                         

sábado, 20 de julio de 2013

Fatum



Amargura
es una palabra que empieza pletórica
y deja mal sabor de boca. 

A qué, a quién, me recuerdan 
esas dos sílabas que emponzoñan.

No mandé a mi espuma a luchar contra la roca.
 



© Mariano Crespo




                     


                      

Intelecto impuro



Pertenezco a esa rara estirpe
que se mostraba de cintura para arriba,
para satisfacerse de cintura para abajo. 

Ahora pregúntame, si te atreves, si estudio o trabajo.
 


© Mariano Crespo