Cosmonauta y espleleólogo, hasta que topé contigo, eran mis opciones fugitivas. Ahora ya claudico en que ejercer de rata de laboratorio es un trabajo con contrapartidas.
Las estrellas fugaces y los topos se convierten en la cima según sí boca abajo o boca arriba.
Desde que estoy de canto reivindico de que entre tocar fondo o estrellarse lo divertido es la disyuntiva.
Bajo al espacio tras mi sustento y para soñar poemas me elevo hasta las alcantarillas.
Ahora que busco el mar y a mí mismo durante unos días, os dejo esta entrevista que rememora la hermosa época en que trabajaba una isla, en una emisora, en un sueño.