Páginas

martes, 24 de septiembre de 2013

Física



La física solo entiende de física 
como esos conversadores de un solo tema. 
La física fuera de sus lindes
es mentecata, sosa, mema. 

La diferencia entre una caricia y una bofetada
no está en la velocidad y potencia del impacto.

En lo que difieren es en  los efectos del amor 
o de la amargura sobre el uso del tacto.

En la perdida de la distancia
que acerca o aleja el respeto.


La física solo constata que cuando se llora, 
por la ley de la gravedad, la lágrima desciende al suelo 




© Mariano Crespo
 

(Del poemario inédito "EL RUBOR DE LAS CEREZAS"





                             

lunes, 23 de septiembre de 2013

El poder desconocido



Cuando en el mundo existían 
libreros, reparadoras de medias
con su bombilla tan cinematográfica,
cuando los zapateros 
cuando los ebanistas
y las chamarilerías
y el pipero que vendía tabaco suelto
conocía tu nombre y la salud de la abuela.
Cuando no había yonquis pero si practicantes
y el pulgar servía para viajar gratis
en coches con generosidad de arcén

En ese tiempo remoto 
los departamentos de información informaban, 
los de asistencia técnica y social asistían,
los de reclamación, escuchaban y ofrecían disculpas.

Ahora todo eso se han convertido en frontones
para que la pelota no golpee a los jefes
y te vuelva a ti la cara. 

Ahora no te roba un carterista
llamado Mauricio 
sino una agrupación de alias llamada mercado
que tiene muchos caras pero carece de rostro.

Hubo un tiempo que llamabas por teléfonos
y hablabas con mujeres amables 
de carne y hueso que podrían llamarse Maribel 
y no con componentes con el nombre en una etiqueta.

Hasta en la dictadura, en los tiempos del maestro armero,
había un mínimo resquicio para vivir,
hablar y hacer las reclamaciones.

Aunque sea estéril creo en el derecho al pataleo.

La cúspide de esta pirámide es la estupidez
que conduce a la destrucción 
pero perfectamente estructurada. 

En cualquier glorieta
erigirán una estatua al poder desconocido
y llevarán flores de plástico
en alguna triste fecha.



© Mariano Crespo






                         

domingo, 22 de septiembre de 2013

Paradoja



Cuando joven,
mi profesora de literatura hispánica,
doña Elena,
me enseñó que la seducción
era un arte que se ejercía pausado

y que la lentitud y el sosiego eran sus aliados.

Por las noches de los sábados,
a la inmensidad chicas por las que me sentía atraído,
a las que propondría matrimonio
con tal de conocer el sabor de sus labios,
-y no digamos su orografía
y la existencia real de las palabras
que buscaba en el diccionario-

huían precipitadamente con los que tenían moto.

Si amo a Cortázar, García Márquez, Borges, Onetti
Vargas LLosa, Donoso y tantos maestros
se lo debo a los reiterados suspensos en el ritmo de la seducción.

Los peatones somos de natural gafotas e ilustrados
y con una historia sentimental que no precisa apuntes.  



© Mariano Crespo




                     

Sueño de clase alta


Estaba en una recepción con gente 
que vestía como tipos de clase alta
los que cuando no llevan corbata llevan raqueta

aunque luego descubrí que se desnudaban 
desclasadamente. 

Se servían canapés minimalistas 
con nombres como del magín de un de pintor abstracto
o bautizados por un poeta ebrio.

El que me parecía que sabía a chorizo 
se llamaba inversiones de riesgoA mi me gusto especialmente el de queso
al que bauticé como "Ubres y cuernos".

La gente comenzó a comentar sus gustos
entre los que predominaban las colecciones. 
Yo, como el aristícrata de Berlanga, dijo un banquero 
me regocijo en una de pelos de pubis 
con el nombre de la propietaria. 
Las más eran sofisticadas:
figuritas de jade, 
primeras ediciones de clásicos,
edelweis de variadas nieves,
muebles de época,
pintores cuya sola firma es un plan de pensiones,
originales de poetas,
elefantes de oro y diamantes. 

De repente 
todos se volvieron hacia míporque los camareros no opinan. 

Tuve un momento de duda estúpida
como cuando me da por decir la verdad,
así por las buenas
sin atenerme a las consecuencias.  

Mentí:
Colecciono fracasos. 

Mi respuesta tuvo éxito 
porque la burguesía decadente
tiene un sentido del dolor
perfumado de ingenio.
Hasta hace poco se batían en duelo
por un adjetivo fuera de contexto.


Gracias a esa salida frívola
conocí esa noche como se desnuda una dama
cuando ama en las cuadras
y el desconcierto cuando huelen Chanel las yeguas.

Me desperté y supe que jamás podría asistir
a ese tipo de recepciones.

Cómo explicar
 
que solo he coleccionado billetes de autobús
con número capicúa.

Cómo explicar que Molotov es el único cocktail que conozco.



Cómo explicar que de safari solo he ido al zoológico
y que a los polvos
mejor que por la nariz
los busco morada en el coño.


A mi edad es sumamente difícil hacerse un perfil respetable
sobre todo cuando se tiene más empatía por el servicio
que por estos intelectuales de Jorge Javier Vázquez.


© Mariano Crespo



                         

                            

                          

Premio



Muchedumbre en pie. 
Fervor en los aplausos.

El Silencio derrota al estruendo.
Algún murmullo.

Voz entrecortada: 

Cuando era niño soñé con un momento como este.
Ahora sueño con ser aquel niño que lo soñaba.
Las ciudades nunca son como las postales
pero los pequeñas quimeras palían la pesadilla.

Resido en la perpleja dicha de un perdedor cuando gana.


Ha merecido la pena llegar a poeta
para saber que todo rima con nada
y en cada profecía malvive un profeta.

© Mariano Crespo
 




(Del poemario
inédito "EL RUBOR DE LAS CEREZAS")





                                           

                                          

sábado, 21 de septiembre de 2013

Anuncio



Voy a poner en los diarios un anuncio
para alquilar el alma de algún prójimo
o al menos una habitación
con vistas a otra perspectiva del mundo
a nuevas nieves y nubes, niebla y sol,
otros trino de otras aves 
y a otra blasfemia u oración.


Tengo miedo a un patio de butacas imaginario
que bostece y abandone el salón
sin poner siquiera el marcapáginas.
sin doblar la esquinita de arribe en donde concluyó. 

Este desasosiego de haber dicho todo y nada.
Este pánico a la repetición. 

Busco vida alternativa 
intercambio vida interior,
abstenerse monjas y carniceros,
no importa raza ni religión.
Sexo, cualquiera que no sea de ángel,
soñador de profesión.


Este desasosiego de haber dicho nada y todo
esté pánico, este vértigo,
a no conmover al lector

No es vanidad lo que está en juego,
es que no amo más oficio que generar la emoción.


© Mariano Crespo





                         
 

Libre albedrio



Resulta prudente preguntar a las personas por su necesidad.

Es mentecato donar lo que nunca se va a usar.

Regalar bañadores en una playa nudista.
Lanzar flotadores a quien se pretende ahogar.
Obligar a aprender oraciones al blasfemo.
Poner el freno a un planeta que vive de girar.


A aquellos con vocación febril de esclavo
no enseñes a escribir o sueñen con la palabra
LIBERTAD. 


El despotismo, necio, religioso o ilustrado
es una querida
que ni te quiso, ni te quiere, ni te va a amar.


Amarrar a la vida a un lúcido suicida
 
es la conducta más aberrante de un dios criminal.

© Mariano Crespo 



(Del poemario inédito "EL RUBOR DE LAS CEREZAS")