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miércoles, 23 de octubre de 2013

Compañera de viaje



Topé con ella cuando hacía 
pena-stop en la autopista hacia el tedio.

La invité a subir a mi tristeza
y me arruinó el trayecto. 

Hoy navegamos a la deriva 
por ese mar del amor,
siempre tan revuelto.
El timón abajo, el camarote arriba. 
No venden brújulas
para el desconcierto.

El azar es el libro de ruta 
de los viajeros.

Yo llamo abandonar el nido
a lo que se conoce como perder el norte.

Cómo vas a encontrarte si no te has perdido.

© Mariano Crespo





                    
                 

                     

martes, 22 de octubre de 2013

La brevedad del todo


Cuando te asalta una euforia
sin aparente causa
o se te inunda el suelo de agua salada
que semejan lágrimas.

Cuando hay una noche de bodas
en la alcoba,
un velatorio en el comedor
y un bautizo en la terraza.

Cuando las palomas que hubo en Cibeles
vienen a comer en la mano
de un niño que ves tras el cristal
de una habitación sin ventanas.

Y hay gemidos de parto
que se mezclan con carrera de triciclos
y un cónclave de monaguillos
para elegir al más borracho.

Cuando llevas el cerdito al banco,
sacas tu primer carné,
cuelgas al inocente diploma.
y te detiene el guarda de seguridad
cuando con nueve años
quisiste robar una pelota.

Cuando buscas entre la ropa
el pantalón corto
y el misalín de nácar
entre el alcanfor
y las señoras de papel sobado
con las manchas húmedas
de la soledad del pecado.

Y todas las mujeres difusas
tienen ya tus ojos y tu cara.
La foto de tus padres,
el parto de tus hijos
y el agujero que te aguarda.

Cuando termina de centrifugar el cerebro
te queda una seca y sola idea:
Qué breve fue todo.

Y te tiendes al sol
sujeto con las pinzas de las convicciones
que emana la supervivencia
y colgado de una loca cuerda.

Solo es eterno en tu vida el poso de tristeza,
por eso hay que cuidar los recuerdos,
 lavar el corazón y la cabeza.

© Mariano Crespo




                     
 

lunes, 21 de octubre de 2013

Antilógica



En esta película de suspense

no podemos morirnos,
sería muy previsible
y de escasa intriga y misterio 

Exijo del talento del guionista
ese recurso al desconcierto 
que distingue el oficio del arte
para que el asesino sea el muerto. 

Sería un crimen extraño pero bello.

Como cuando un contable aturdido
no cuenta cifras
 sino cuentos. 

Como esas flores que brotan 
cuando lo lógico sería que llegasen los hielos.

© Mariano Crespo



                       

                         


         

sábado, 19 de octubre de 2013

Reciclable


 
Hay días en que gustaría 
de que mis hijos fueran poetas,
escritores, soñadores.


Transeúntes que pasean por la belleza
con una maleta de palabras.

Hay años completos 
en los que, por el contrario,
desearía que llevaran una vida plácida.

Ese sosiego que guarda la rutina
en la calma laboral del horario.

No tengo alicientes para empujarles. 

Tal vez, una razón diminuta
pero incuestionable.

Si escribes, las desdichas,
terminarán por ser tu bagaje, 
tu fortuna, el material del arte. 

El dolor de los poetas es material reciclable.




© Mariano Cresp
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viernes, 18 de octubre de 2013

Realización personal



Esta puta noche
es de esas de confabulación
o de revuelta
en la que aparece algún insecto
que te inquiere si eres feliz
o cualquiera de esa preguntas 
de los cuestionarios a las misses 
para las que nunca tuve respuesta. 

No, no sé si estoy realizado. 
No, no tengo remota idea
de si mi vida 

merece la pena. 
En realidad, solo sé una o dos cosas. 

Tengo la certeza
de que hay hombres buenos

y hay bazofia.

Estos últimos son los dueños del planeta. 

Y  los otros son héroes anónimos,
vulgares hombres y mujeres 
que salvan a diario el planeta
despertando con besos a los niños 
abriendo las calles y las escuelas
y cuidando de pájaros y rosas. 

Los otros, ignoran estas minucias
pero saben todos los índices de bolsa,
el precio de todos los barriles 
y el cambio de bienes y monedas. 

Así que si el insecto me vuelve 
a preguntar si soy feliz 
o si mi vida merece la pena
no respondo 
ni de la acritud 
ni del desprecio 
de la respuesta. 


© Mariano Crespo 






                         
    

jueves, 17 de octubre de 2013

Noche



A veces sueño
que estás dormida,
yo te contemplo.

Y estoy despierto
como un centinela de tu pelo. 

Ensayo caricias 
sin rozarte con los dedos
para no turbar 
tu paseo sereno.

Luego te veo en todas las edades
y cuando llego a la niña
te doy un suave beso. 

El despertador marca una hora
que ya no recuerdo. 

Hay un olor de tierra sembrada
en un invernadero. 

A veces te amo tanto 
que me desvelo,
me eternizo noche en tu cuerpo.



© Mariano Crespo





                      

miércoles, 16 de octubre de 2013

Las cajas de nuestra fragilidad


Las cajas de zapatos
se convierten en cajas fuertes
del corazón,
en almacén de nuestra fragilidad,
cuando nos los calzamos.

Cada vez que estreno un par
abro la caja y me acuerdo
de los gusanos de seda
y los cromos,
de las magdalenas
y los huevos
que mandaban del pueblo
y el pájaro recién nacido
que robamos a la lluvia
perdido en el suelo.
De las cartas de amor,
los condones,
las canicas,
la peonza,
y los primeros fetiches
femeninos robados.
Además de los carnets
caducados
la colección de etiquetas
y envoltorios de tabaco
y las fotos
cuando los retratos
en blanco y negro,
como las tumbas,
llevaban por detrás la fecha
y por delante
adivinabas el epitafio.

Nos tendrían que enterrar
con la cajita en que sepultamos el candor
y con nuestras cajas de calzado
para no resucitar indocumentados.

Esas cajas cobijan nuestro rincón más íntimo,
tal vez por eso ponemos los zapatos a los Reyes Magos.



© Mariano Crespo