Aquí, en la desolación y la mugre,
que masculla su
desgracia
y no tiene
capitanes
ni brújula, ni religión ni profetas.
Aquí, el viento traidor levanta las faldas al sistema y descubrimos que está privado de sexo como sabíamos que carecía de ética.
Transitamos por un lugar intransitable y lo que va a ocurrir carece de presagios concluyentes como columnas o cabos para sostenerse o aferrarse a algo más sólido que un sueño e igual de bello. Un sitio en donde depositar nuestro postrero beso, Un paraje dotado, amor, de la elegancia sutil de tu cuello.
Va a suceder un gran suceso pero no alcanzamos aun a conocer si sacar la ropa de guerrero, la mortaja, o el traje de los domingos con manchas de vino que llevamos al tinte la víspera de nuestros contentos.
He vendido cursos
de inglés observando con pasmo que el
portero de la finca gusta de comprar lo mismo para su hijo que le hice tragar al médico del cuarto.
Para qué os voy a engañar, conozco el engaño.
Arrojé al olvido mujeres
a las que juré amor eterno de un rato.
Para qué os voy a engañar, conozco el engaño, he competido con más de cien - y a mí me lo han dado- por un puesto de trabajo.
Para qué os voy a engañar, conozco el engaño, nací en un pesebre y voy para 58 sin estar crucificado.
Para qué os voy a engañar, conozco el engaño y para tener consciencia y conciencia he tardado más siglos que años.
Ahora soy el único responsable de mis actos, sé cuando digo la verdad y cuando me ampara el engaño.
No soy inocente.
Para qué os voy a engañar, hace tiempo que no sé mentirme, ya no me apaño.
En la breve
juventud en que fui actor pedí dolor prestado
para mis máscaras.
En la breve
juventud en que fui poeta pedí dolor prestado para mis
quejas.
Cuando me llegó el tiempo de dolor ni lo representé ni hice poemas.
Escribimos de lo que no sabemos. Vivimos de experiencias ajenas.
Necesito este otoño para representar esta función de la vida y sentarme a escribir encima de mi maleta. La tinta, la sangre, ya es de mis propias venas.
Hasta que una mujer te desemboca en su mar y sabes que es estación término, que te has salido de cauce que concluyó la escuela y que a ese amor le huele a sal el aliento
y el pájaro de tu deseo sobrevuela el delta.
Y hay una felicidad triste como la plenitud vacía que sientes al tocar un sueño.