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jueves, 16 de enero de 2014

Guerrero del alba



Ajusto la blindada sonrisa
al orificio expansivo de la boca.
Armo la piedad
sobre el azul acero de los ojos.
Me encamino a la batalla cotidiana
contra el dragón que exhala cenizas
y cadáveres de rosas.

Al amparo de la luna
he dejado mi fragilidad
y las inciertas dudas.


No pasarán, amor.
He inundado la ciudad de versos frescos y de frutas.
© Mariano Crespo



                          
    

miércoles, 15 de enero de 2014

Oferta y demanda




No es por piedad, amor. 


Tiran a no dar 
porque hay más balas que corazones. 

© Mariano Crespo




                           
    

martes, 14 de enero de 2014

Sobre ángeles y cielos





Es difícil cambiar a un hombre. 

Incluso a la baja, 

por un ángel bueno. 

Es fácil encontrar acomodo a un muerto 
incluso a sus cenizas
y al llanto de sus deudos. 

Es difícil acomodar a un recuerdo.

Es fácil pedir asilo, amor, 
al amparo de tu cuerpo

Difícil es cambiar a una mujer.
Incluso a la baja, 
por la bóveda del cielo.
 

© Mariano Crespo




                       

lunes, 13 de enero de 2014

Tiempos modernos



En medio del frío 
lanzamos un cohete.

Desde hace un tiempo impreciso 
oímos el ruido de su trayectoria 
pero no sabemos cuándo explotará, 
ni si lo hará, 
ni si lo hemos lanzado
ni siquiera si hace frío. 

Ni, ni, ni…

© Mariano Crespo



                             
 

domingo, 12 de enero de 2014

Leopoldo de Luis







Por mí no pasan los años,

se quedan todos,

se quedan. 


                      Contestaba Leopoldo de Luis
                       a quién quería halagarle 
                       su buena presencia. 

                     Cuando fui a su casa 
                    me faltaban los años 
                  -que también a mí no me pasan,
                    ahora se me quedan- 
                    para entender su tristeza. 

No hago planes para más de unos días,
observaba cuando le emplazabas
para un encuentro 
con sus saberes 
y su lúcida cabeza.

La última vez que le visité 
me recordó que se apellidaba Urrutia 
y el de Luis fue una componenda 
para burlar la censura. 
Tenía apellido de preso y de lucha. 

Cuando uno ve el final 
y va aparecer el reparto
de la película 
deja claro quién es 
y aquello que se le negó
se reafirma. 

Le recuerdo en este 31 de diciembre
mientras leo sus poemas,
en esta edad en que los plazos 
se acortan 
para hacer un deseo 
a larga distancia. 

Quedamos el año que viene,
tal día como mañana. 


© Mariano Crespo


                             


                            

sábado, 11 de enero de 2014

Deconstrucción



Cuando se alcanza el tejado 
se descubre que lo bello,
lo irracional,
lo que una vez soñamos
era acabar la casa por los cimientos. 

A menudo, ya es demasiado pronto. 

© Mariano Crespo



                           

                     

viernes, 10 de enero de 2014

Aprendizaje




Los éxitos
son fracasos sin lecciones. 

Una tregua en el disparate. 

© Mariano Crespo