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martes, 8 de abril de 2014

Anacrónico




Ese modo 
de desear el suelo
cuando navego el aire. 
Esa manera 
de añorar el cielo 
cuando repto la calle. 

Ese contratiempo, 
esa infelicidad tan cobarde
de los fugitivos del presente
porque las flores 
siempre fueron más frescas mañana,
más maduras cuando reaparecen. 

La fragancia es el preludio,
las cenizas, 
lo anterior 
y posterior 
a los perfumes
por más que el olfato te engañe. 

Nunca alcanzas a amarme 
como sueño que me amarás 
como añoro que me amaste. 

© Mariano Crespo





Escribir




Como no voy a llamar placer
a este prodigio que impulsa los dedos
y funda el soberano acto de escribir
si con ello espanto a la muerte
de hoy, domingo de marzo,
como cuando sincronizo con tu cuerpo
parasinpausadetenereltiempo. 

© Mariano Crespo





Maga



Me levanté de una mesa de azar
hace varias décadas 
a esperar que cambiara la racha. 

Regreso con los ahorros
de los naufragios de la lógica 
a jugármelo todo a tu carta. 

Vengo de no perder 
ahora aspiro a la magia. 

© Mariano Crespo

viernes, 28 de marzo de 2014

Amor antiguo


Te regalo palabras,
miradas, 
silencios y jazmines.

El guión para los besos
ha de ser suave
 y sublime.
 

Nosotros que nos amamos como en el cine
antes de la llegada de los efectos especiales.



© Mariano Crespo

miércoles, 26 de marzo de 2014

El viaje


Hablo de magnitud. 

Es superfluo, frívolo
salir a navegar el cosmos
ni rubricar la estela de los mares, 
ni echar raíces bajo la corteza de la tierra 
o convertir el globo terráqueo 
en unas centenas de alfileres 
que señalan lugares 
en donde te hicieron retratos
y enviaste telegramas, 
besos clandestinos en postales. 

No es necesaria la cobertura de satélites
ni los mapas, brújulas, ángeles de la guarda, 
trajes de neopreno, baúles,
sombreros salacot 
botiquín de mano 
y vacunas contra todo lo que mata
sin afecto, sin promesas, sin anillos. 

Hablo de magnitud. 

El viaje,
el único,
es a la acera de enfrente 
y a la vuelta de la esquina,
a la mirada de los otros,
al desamparo de estar sin calle,
al lugar sin lindes, 
sin referentes,
sin historia,
sin redentor,
sin coartada
sin papeles 
sin herencias
sin banderas
sin hojas de ruta
ni antecedentes
ni plan de pensiones o de fuga. 

Ese es el territorio de los viajeros
de leyenda.
Lo demás es turismo por las ramas.

Hablo de magnitud,
cuya métrica es el rastro de un perfume
la brisa al caer la lágrima sobre el sauce.

© Mariano Crespo

jueves, 20 de marzo de 2014

Deseo


No quiero ser admirable,
deseo ser la tentación
a tu alcance. 


© Mariano Crespo

Ese sitio


Un día pierdes la vista al enemigo
y concluye la guerra. 

Avanzan los relojes 
y una noche ofrecerías una tregua 
a tus muertas dimensiones 
a tus horas muertas.

Pero ya no puedes 
porque el tiempo y el espacio 
no es un capricho de fin de fiesta. 

Pongamos que es cuando resides en un lugar 
sin nada que perder
ni nada que ganar.

Algunos llaman limbo y otros muerte
a ese sitio en que no estoy 
porque conservo el miedo
que tengo y hasta que soy. 

Un día pierdes de vista a los amigos
y vuelves a la celda. 

Avanzan los relojes
y una noche ofrecerías una tregua
a tus supersticiones
a tus falsas promesas. 

Esta es una sinopsis de historia
que es triste o feliz
según cómo te la cuentas. 

Como la luna 
si no mengua ni crece
es porque está llena. 

© Mariano Crespo