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viernes, 9 de mayo de 2014

Dueto



Aprovechando que mañana no hay periódicos

para esta noche tengo prevista la ejecución. 



En el supuesto obvio de que tú recuerdes la letra

y yo no olvide las manos y el piano en cualquier rincón.



Lo único imprescindible en una pareja o dúo


es la voluntad de desafinar sobre la misma canción.



© Mariano Crespo

miércoles, 7 de mayo de 2014

Entre Cortázar o Borges



Durante años, en el siglo pasado, 

mi tiempo se detenía en invierno.



Eran años en que la premura era forastera.



Vivía en una isla y mi corazón era un archipiélago

de amores disgregados en el mismo mar del afecto.


El planeta no era una agitada esfera

y aun creía que iban a ganar los buenos.


Movía el mundo porque tenía una palanca

y ganas de bailar con las muchachas.


La gravedad solo era legal para un tal Newton

y mi mano acariciaba la blanca doble

para cerrar las historias de amor,

las partidas de dominó

y el debate bizantino

entre Cortázar o Borges
.




© Mariano Crespo

martes, 6 de mayo de 2014

Plural


Querida rosa que no llegaste 


a la mano que la lleva a los labios 

queridos libros sin lectores

amadas palabras que nadie siembra

y viñas sin vendimiadores

en esta jornada mi abrazo hermano

es para las cartas extraviadas 

y para las gélidas estaciones

con trenes que nunca llegan

los frigoríficos sin alimentos 

los hangares vacíos 

las cuencas sin lágrimas 

las palomas sin mensaje 

y la mujer que muestra su jardín 

sin nadie que la esculpa en piedra

o la bese hasta que broten flores. 

Queridos galanes en ruinas 

músicos sin partitura

automóviles de desguace 

desnudos maniquís de escaparate

vírgenes sin dulzura 

fotos abandonadas en desvanes. 

Vosotros que estampáis la firma 

en el libro del anonimato 

con la huella del dedo 

y vuestro rostro esculpe 

la efigie en la moneda del derrotado. 

Vosotros,mis prójimos, sois mi plural 

mis singulares ignorados. 

© Mariano Crespo

domingo, 27 de abril de 2014

Gramática


Yo te odiaré 
es una de las formas de conjugar
el apasionado futuro
del verbo amar.

Desconozco si la regular o la irregular. 

© Mariano Crespo

jueves, 24 de abril de 2014

Mirada


No es que vaya desnudo 
es que te pensaba a la hora de vestirme 
y un viento de los que transportan cenizas de vivo 
trajo hasta mi alcoba la melodía 
de una de esas canciones que asaltan al abordaje
y nunca logramos cantar 
porque hemos olvidado la letra 
y el temblor de antes de decidir un beso
o una caricia en el territorio minado
de la acidez de las fresas.

No es que vaya desnudo
es que no tenía domingo limpio 
para ponerme sobre mi nuevo deseo
y hubo una insurrección civil de mis gametos 
como cuando me echaban de las fiestas 
por demostrar que aprobé el curso de gamberro
o cuando me bebía el agua bendita 
de los templos brindando a la salud 
de las beatas y sus orgasmos secretos.

No es que vaya desnudo 
es que he abierto por el final 
el argumento de este día. 
y quiero ahorrarte los detalles
la mala literatura del embauque 
los apresurados besos de estación
cuando al tren ya no hay quien lo pare 
y tirarnos al río sin saber nadar
para ahogarnos entre el ardor y el arte. 

No es que vaya desnudo 
es que me he puesto cómodo 
desde la primera vez que me miraste.


© Mariano Crespo

miércoles, 23 de abril de 2014

Amor a contratiempo


No nos acuses del rictus de desconfianza
en la comisura fértil de los labios 
ni de que vayamos abrazados 
a contemplar el reloj del campanario. 

Observa más bien 
que es un prodigio amarse
entre tanto desahucio. 

Contempla la cosecha pese a los presagios,
pese a los augurios de buitres disecados.

Es motivo de asombro y mágico 
que brote la semilla del embriagador laberinto
en los tiempos del cambio climático. 

© Mariano Crespo

domingo, 20 de abril de 2014

Al otro lado del poema



Al otro lado del poema

en la espesura del bosque sin respuestas 

espera un amaestrador de cometas

y un salvaje que piensa.


Al otro lado del poema

aguardan las pegadizas canciones
 

que suelen cantar las maestras
 

y los golosos laberintos
 

que aprenden a tejer las doncellas.
 



Al otro lado del poema
 

el dedo rasga la arena
 

la mano sostiene la pluma
 

y la cabeza vertebra la frase


que acoja un nido o una idea.
 


Al otro lado del poema 

en el dorso del planeta
 

sobre el pubis deseado
 

y las cerradas puertas.
 



Al otro lado del poema,


tras la mansión violeta de las flores muertas,


hay una calma tensa de tormenta que no llega,


un tren de madera varado en un mar sin mareas,


unos cisnes que posan para decapitadas muñecas


y los besos malditos, sin nombre,
 

que una coral de niños rescata y colorea.
 



Al otro lado del poema
 

nos contempla con su túnica negra


una conversación pendiente,
 

en la madrugada de la chimenea,


con los deseos que todavía te adeudo


y las víctimas de nuestra fiesta.
 



© Mariano Crespo