Páginas

viernes, 13 de junio de 2014

Hambre


Quiero romper con mis manos
la paz de tu vientre
y ver como se derrumba ese orden
tan plácido de poros y de flores.
Y ver nacer de manera convulsa
otro hermoso orden
tras los volcanes
y los gritos sofocados
cuando el cuerpo se recompone. 

Y que haya paz
hasta una nueva hambre
y otro desorden. 


© Mariano Crespo 
© pintura de Luis Eduardo Aute

martes, 10 de junio de 2014

Aproximación


Soy grafólogo,
tengo conocimientos 
de propagandista de quimeras
y en un curso sobre guardar la ropa,
aprendí a nadar de espaldas
para charlar con las nubes
 
y acurrucarme en la vereda. 

Ejerzo de heterosexual
y creo más en la pareja 
que en la escalera de color.
No malgasto en sexo barato 
pero por un beso de amor
y una mirada con doble fondo
si hay que morir, mato.


Me fascinan las luces de neón
las tiendas de variantes y ultramarinos,
el olor del vientre en flor

el cine raro francés 
y el teatro argentino. 

Me emociono con el circo,
la cadencia de negros y gitanos
y el fútbol elegante 
de los que por falta de furia
calientan el banquillo. 

Puedo concebir un planeta 
sin azul y cuadrado 
pero no sin poetas 
postre, niños,
e insubordinados. 

He sido camarero,
vendedor de cursos de inglés,
portador ilegal de muertos, 
nacionalista periférico 
y concursé con una vaca 
en un certamen de pechos. 

Tengo cierta
tendencia a la traición ética de tribu. 
Estoy por pensar 
que me apuntaré a los otros
si alguna vez llegan al poder los míos.

Ay, amor, esa leal sospecha
para confiar más en mis pasos
que en mí mismo,
de renunciar a la doctrina
cuando me lo pide el instinto.
 


© Mariano Crespo

domingo, 8 de junio de 2014

Literatura y tecnología


Hay un pequeño artilugio
que entorpece una gran parte 
de las historias que me conmueven 
y gracias a las que escribo
y hablo con las flores si es preciso. 

Se llama móvil o celular 
y casi todo lo hermoso 
sucedió en una vida remota
en la que yo ni tú ni nadie
estaba localizable
y bajo su dominio.

Soy lo que soy por estar perdido
en algún jardín 
o laberinto. 

Vivir es la posibilidad de perderse 
y que el deseo y el azar 
de la mano
me lleven a ti
por el olfato 
o por el oído

En los tiempos remotos 
en que leíamos a Julio
no precisábamos el número de la Maga
ni el mapa de París, 
solo saber leer 
y viajar 
con los ojos cerrados. 

Sin nadie que llamase e interrumpiese el engaño. 

© Mariano Crespo

sábado, 7 de junio de 2014

Dualidad



Yo soy dos republicanos.

Uno, convencional, 
un simple ciudadano.

Y el otro de carácter mágico. 
De los que cree que la república 
trae todos esos sueños y deseos
que suelo pedir a los Reyes Magos. 

© Mariano Crespo

miércoles, 4 de junio de 2014

El progreso



Por el pueblo de mi madre 
no pasó el ferrocarril,
tampoco levantaron aeródromos 
sin aviones 
excepto los de papel.
de los que yo era piloto en la era. 

Por el pueblo de mi madre
se detuvo más la peste porcina
que los cerdos.

Les ignoró la guerra civil 
y por tanto, no eran, de recibo. 
los 25 años de paz. 

Me dirán que están relegados 
a un punto diminuto del mapa
en los lindes de la historia. 

Más en una generación 
en la que nos castigaron a casi todos,
en mi pueblo nunca mintió en la hora
ni el reloj del campanario. 

Era muy tozudo 
y hasta los más viejos del lugar 
le recuerdan siempre parado. 

Y les diré que mi abuelo 

tuvo el honor de ser un dios menor

al que no engañaron jamás

porque, sabido es, 

los dioses menores no creen ni en ellos mismos

como, para además, llamarse a engaño.
 

© Mariano Crespo

lunes, 2 de junio de 2014

Crónica




A Kafka que me alivió la adolescencia.
A Paloma que hace parecer rutina esta locura.


Habíamos quedado 
en besarnos un lunes,
aterricé en sus labios 
un martes por la noche
pero a ella y al cielo de su boca
le pareció un plazo razonable. 

Teníamos pensado,
detalladamente, 
que lo nuestro duraría 
el tránsito leve
entre morir, matarse, pasear 
y cepillarse los dientes. 

En apresurados 30 años,
siglo abajo o arriba,
le conté y me narró 
todos sus viajes de ida
desde la panadería de enfrente
 hasta la Conchinchina.


Cortó una cinta de tela 
inaugurando cada arruga reciente. 
Tuvimos silencios, desastres
casas, mares, planetas, 
un calendario y disputas. 
Lo corriente

Ayer quedé para dejarla
pero no acudí. 
Era lunes 
y yo solo me suicido los martes. 

Espero que considere el plazo irracional
no me espere 
y vaya a ver a su madre.
 

© Mariano Crespo

sábado, 31 de mayo de 2014

Género



La diferencia entre un hombre
malo o bueno
es un matiz. 

Entre una mujer 
candorosa o perversa 
unas obras completas. 

Es el abismo
entre un poliedro y una línea. 

Por eso escribo, 
de ellas
y soy tan mal poeta.

Por eso te despojo de la ropa 
con perversión e inocencia
e indago
y me pierdo 
en el ámbito mágico
en que sacas la chistera

del conejo 
y me encuentras. 

© Mariano Crespo