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jueves, 28 de agosto de 2014

Visperas



Tardes  sin domingo
en que me pongo a escuchar 

a unos de esos cantautores 
que bien podrían tocar en una misa,
veo fotos antiguas
viradas en sepia por el sudor 
de las manos y los años,
y salgo a mirar el atardecer 
para llorar a moco tendido 
sin más razón social 
que ese dolor del tic-tac
cuando no es un sonido. 

Las derrotas son generosas con los anticipos. 

© Mariano Crespo
 


miércoles, 27 de agosto de 2014

Mañana


Buenos días, amor. 

Es macabro pasar de los sueños 
a la lectura de la prensa 
en donde es hostil 
hasta la sección meteorológica. 
Hay tantos cadáveres,
de guerras, 
de accidentes de carretera,
de soledad en moteles 5 bragas,
sin derecho a estrellas.
Hombres muertos,
perros abandonados, 
toros linchados
en días de fiesta.
Suicidios en bares,
mujeres con navajazos 
que es un género de violencia 
apto para cobardes
y no precisa 
de licencia de caza 
ni tiene veda. 
La leche se esfuerza
pero no logra que el café 
sea tan negro 
y el azúcar pierde la batalla
de la amargura 
porque el periódico 
trae hasta en portada 
obituarios, esquelas,
y en los campeonatos
de atletismo a los africanos 
les pegan por saltar vallas. 
Luego, lo de siempre, 
abarrotados los comedores sociales 
mientras el Gobierno pregona 
que la economía crece.
Es la costumbre de mentir 
tan común entre los pobres,
amantes de las miserias.
En el crucigrama:

cae vertical, 
seis letras,
"huele que apesta". 

Buenos días, amor, 
El horóscopo dice 
que a leos y libras
nos va a ir de perlas. 


© Mariano Crespo

viernes, 22 de agosto de 2014

Memorandum



Es un suicidio dejar pedir un deseo 
a una mujer con el revólver
cargado de besos.

Es una cobardía 
bajarse de los aviones hacía el fracaso
en pleno vuelo.

Es innoble 
recitar los prospectos de analgésicos 
en los silencios densos 
de las vísperas de la frase ya no te quiero.

Es una canallada 
conjugar el futuro de los verbos 
en los entierros. 

Es una fortuna escribir 
imaginando que alguien te acabará leyendo
inventándose tu rostro 
ajado por la lluvia de otoño y el talento.

En ocasiones veo impostores 
dichosos que mienten solo cuando miento. 

© Mariano Crespo

jueves, 21 de agosto de 2014

Retorno de la Bahía


Acabo de llegar a esta casa 
con cuya propiedad me engaño
y el único sitio en donde mi ausencia 
me complace descubrir
en cada cuarto. 
Deshago el equipaje 
y saco la pipa 
y el tabaco.
Aunque no la haya usado 
me agrada que mi cómplice de sueños 
viaje adonde yo viajo 
para luego, entre humos, 
rememorarlo.
Les diré que he visto el mismo mar
que descubrí hace 37 años 
y con humildad acepto 
que aun no he aprendido a contarlo.

También les confieso 
que el me ha visto a mí. 
Lo sé porque eso duele dentro
y profundo 
como un espejo de espuma
o el vacío de un cuenco. 

Por lo demás, 
tierras de viñas y cante, 
un lugar en donde bailan los caballos
los hombres huelen a sal 
y las mujeres fueron cigarreras 
antes que flores
y juncos cimbreando el atlántico. 

Marinos y botánicos 
liberales y cofrades 
hedonistas paganos 
en misa de doce 
y algo en el aire 
que no es aire ni algo.

Si han estado en América 
tras escuchar un fandango
saben de qué hablo. 

© Mariano Crespo 

miércoles, 20 de agosto de 2014

Cotidiana erótica



No tiene mérito amar a una mujer 
prisionero de su mirada.
Seamos serios
y hablaremos de amor
si nunca la borrarías de tu alma 
pese a recordar el color y la forma 
de la escobilla del retrete de su casa. 

Qué hubiera una mala copia 
de girasoles de Van Gogh 
presidiendo la alcoba, 
lirios secos en la ventana
y Janis Joplin 
gimiera como una posesa 
cuando ella se rasgaba 
como un sueño de fresa y nata,
ni quita ni añade nada.
 

© Mariano Crespo

martes, 19 de agosto de 2014

Puerto de amor


Los barcos llegan, sí, 
pero es gracias a que se van 
que no estamos cautivos 
de nuestras promesas. 

Somos esos incumplimientos 
náufragos de una botella
que creen que nacen 
cuando se renuevan. 

El práctico de este puerto 
está ebrio todo el año 
y solo bebe en primavera. 

Los barcos llegan, sí, 
pero cuando nadie espera. 

© Mariano Crespo

lunes, 18 de agosto de 2014

Técnica



Cuando deseas matar a alguien 
careces de la técnica
y una vez que conoces el crimen perfecto
matar no te merece la pena. 

Aunque sea incapaz de explicarlo,
algo semejante sucede con los poemas. 

© Mariano Crespo