Páginas

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Sin más


A este sábado le he dicho 
que no me es indiferente, 
que incluso me apetece 
quedar a la noche con el.

Pero que no se confunda,
solo como amigos. 

Y es que su fama lo precede. 

© Mariano Crespo

martes, 2 de septiembre de 2014

Tarea



Un poema de amor 

sin ti 
es como una trampa para ratones
sin queso. 

Ejercicio: 
Sustituya el pronombre por un beso. 


© Mariano Crespo

lunes, 1 de septiembre de 2014

Tristeza


Qué es la tristeza.

¿Conoces a uno de esos tipos 
que cuando suben a un piso cien 
en el 99 se preguntan para qué?
Bueno, pues, digamos,
que esos tipos 
siempre concluyen 
por caerme bien.

Qué es la tristeza. 

Algo que no existe 
como este tipo fantasma 
que, en conclusión, 
me cae bien 
pero deja al poema triste
cuando se pregunta para qué. 

Qué es la tristeza. 

Quizás los tigres cuando suman tres
o el piso 99 de cien
o la penúltima página del libro 
que lees apremiado
por ver si concluye bien.
 


© Mariano Crespo

domingo, 31 de agosto de 2014

Planeta



Fui niño de una generación 
a la que inocularon pavor a los extraterrestres. 

He crecido 
pero sigo teniendo miedos. 

Solo que ahora cuando miro al cielo espero refuerzos. 

© Mariano Crespo

sábado, 30 de agosto de 2014

Sugerente



No es más fácil 
retratar árboles que mujeres. 

Te ahorras el enojoso momento 
de sugerir que se quiten despacito la corteza. 


© Mariano Crespo

Plegaria de jueves



Contar hasta 333 antes de divulgar profecías. 


Beber las mieles del éxito antes de llegar desahuciado al chatarrero.

Dormir las mil y una noches antes de romper con una fantasía.


Vivir al menos el amor un día más antes de ser el próximo en la sala del tedio.

Visitar el infierno antes de elegir si hacer el bien o ser buena persona.
 

Ay, si llegar a sabio pudiera
para depositar el tiempo,
la inteligencia,
las expectativas
y hasta los mismo sueños,
junto a los huevos, 
en la nevera. 


© Mariano Crespo
 
© "La nevera de hielo", ANTONIO LÓPEZ GARCÍA

viernes, 29 de agosto de 2014

Preludio para un beso


Podría narrar con todo lujo de detalles 
las ganas, 
la estrategia, 
las emboscadas,
los desplantes, 
las horas muertas, 
la recuperación del coraje, 
los primeros borradores de versos, 
las oraciones a todos los dioses, 
la lectura de libros de amor,
el derroche de colonia, 
la búsqueda de encuentros casuales,
el instante, 
el silencio, 
la música, 
el baile...

Doscientas páginas 
de prosa de la calle 
para el prólogo de un beso 

Pero escogí la poesía, 
jamás tan húmeda la boca está que arde. 

© Mariano Crespo