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martes, 7 de octubre de 2014

Literatura y vida



Los finales son siempre complejos. 

A veces es prudente morirse 
para entregar el relato en su plazo.

Son esos muertos que se muerden la lengua
y aparecen en luna llena 
porque precisan decir algo.

Aunque en los finales lo que se precisa es callar todo.


© Mariano Crespo

domingo, 5 de octubre de 2014

Amor



No tomen casi nada en serio
-ni tan siquiera el veneno- .

Ahora, abre la boca, amor,

y con ojos desmesurados de deseo

bebe este brebaje de besos.

Son los que recibí con los años y ahora te devuelvo.

Me has pedido que te cuente mi vida
y, como la de todos, tiene sus riesgos.


El último verso es en puridad el primero.


© Mariano Crespo

lunes, 22 de septiembre de 2014

Expectativas



Si solo fuera que viéramos a los hijos 
siempre como aquellos niños 
que en un tiempo mutaron.
Es también que nos detenemos a observar
 en viejas amigas
 un retrato intemporal
de el paso de una cometa o de una noche de lascivia.
 
Y el lienzo se tersa como 
una restauración jamás concluida
a falta de una pincelada que se quedó en promesa. .
Y, sin embargo, tu amor 
tan a juego con el tiempo 
y lo que el otoño aguarda de la primavera.


© Mariano Crespo

sábado, 20 de septiembre de 2014

Puro teatro


De mi devoción a que el telón en el teatro

marque el principio y el fin de la mentira

tal vez me venga la pasión por el vestido largo.


De mi afición a colarme en la sala

mi convicción de que el amor no es de pago.


© Mariano Crespo

viernes, 19 de septiembre de 2014

Poética



Cómo se empieza un poema. 
No sé. 
En ocasiones 
buscando un antídoto 
una coartada 
un clavo ardiendo
un guiño
o un culpable.

© Mariano Crespo


miércoles, 17 de septiembre de 2014

Duelo


Ayer me vino al recuerdo tu cara y hasta tu nombre 
y aquel día en que nos disputamos una mujer 
a la caída del plomizo sol de una pasión de verano.
Y también me vino esa rabia 
a destiempo que guarda el pistolero 
por no haberse detenido en un suspiro 
para ser más lento porque mejor muerto que asesino.
Y porque ganar
-lo aprendes tarde-
puede ser el más cruel de los castigos.

© Mariano Crespo


martes, 16 de septiembre de 2014

Tiempos livianos


Amé la frivolidad 
como arma contra tanto cretino 
que se creía más ilustrado 
cuanto más serio. 
Vivía en un país en donde el más triste
era candidato a académico.
Ahora, extendido este culto a lo etéreo,
a lo vacuo, a lo estúpido,
reivindico el rigor, lo sólido, 
la inteligencia cono fondo del ingenio, 
antes de que nos elevemos a la nada
por livianos, por escasos de peso.

© Mariano Crespo