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jueves, 20 de noviembre de 2014

El observador de observadas


Podrás estudiar como polizón en internados femeninos 
incluso hormonarte hasta las cejas 
pero la capacidad de dejarse mirar 
con naturalidad que tienen las mujeres en los genes 
no está al alcance de hombres o de ángeles
ni siquiera de estatuas ni de árboles
ni de la alargada sombra de los dioses 
sobre los estanques cuando cae la tarde.

© Mariano Crespo


Hechos


Nada es casual. 

Que la noche oculte la luz
para que veamos el cielo
o que las mujeres guarden la fruta
debajo de una cicatriz
protegida por vello.

Nada es casual.

Asunto distinto es que llamemos azar
a nuestra ignorancia del argumento.

© Mariano Crespo

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Dualidad


En la pareja,
cuando se estrenan las sábanas,
conviven dos cuñados miserables
que enturbian los primeros tanteos. 

El pavor a que te abandone
y el miedo a que se quede.

Las ganas de lluvia y el temor de que no escampe.



© Mariano Crespo

martes, 18 de noviembre de 2014

Mujer


Si los hombres tuvieran vagina
y pechos
creo que seguirá siendo hetero.
Porque lo que me gusta de la mujer
es esa búsqueda inquietante
de animal espiritual y ángel en celo
que tantas veces rozo y nunca encuentro.
Esa distancia cercana del lejos debajo de tu pelo.
Eso que procede del roto que deja el misterio.

© Mariano Crespo

jueves, 13 de noviembre de 2014

Ruinas


Es lastimoso escribir desde los escombros 
cuando las termitas han acabado 
con los muebles que íbamos a dejar a los hijos 
cuando los profetas se dedican a hacer quinielas 
y las nuevas beatas confunden el misticismo 
con el fingimiento delirante de los orgasmos.

Es sucio este tiempo de militantes de la lejía 
en casa ajena porque en la suya no hay espejos.

Todavía no han nacido los turistas que las visiten 
pero tenemos nuestras ruinas en impecable 
estado de revista,
sino fuera porque no hay rastro de los sueños.

Es penoso inaugurar escuelas 
en donde se estudiará nuestro fracaso.

Más triste es, 
con todo, 
imaginar que alguien repetirá nuestros lodos
y convertirá en trascendente lo peor de nosotros, 
las fotos que nos hicimos con canallas
las flores que aplastamos con los zapatos 
limpios para correr alocadamente hacía el ocaso.

© Mariano Crespo



martes, 11 de noviembre de 2014

Noticias


Si abres el diario
por la sección de contactos 
verás que está por los suelos 
el precio de los milagros falsos.
Si lo abres por la sección de economía 
y encuentras la palabra amor, 
eso sí sería un verdadero milagro.


© Mariano Crespo

domingo, 9 de noviembre de 2014

A pájaro vista


Tengo ganas de asomarme al balcón 
por ver si llega el tranvía, 
poner la radio y sentarme en la mesa camilla 
a escuchar las dedicatorias del oyente 
y que una de las muchas chicas que me gustaron 
me dedique un bolero miserable, un buen bolero, 
una de esas canciones cochambre
que dudas si la bailas o la lloras 
a solas en la brevedad de tu cuarto
o intentado desabrochar un sujetador 
esa prenda cerrada con tan mala leche
para los niños de ayer recién calientes.

Tengo ganas de que lleguen los fríos 
aunque ya no tenga fogón en la cocina 
en donde mis vecinas reblandezcan la cera
para depilarse las piernas con la falda levantada
sin percatarse del muchacho que las espía.

de rodillas y sin entender el misterio 
como cuando ayuda al cura en misa.

Tengo ganas de  buscar en la mesilla de mi padre 
la revista francesa de la no entiendo las palabras
pero en que una chacha friega el suelo 
y se le ven unas bragas muy extrañas 
luego se va quitando toda la ropa 
fotograma a fotograma
hasta que se le ve el matojo de la taquicardia. 

Tengo ganas de regresar
para  rellenar en el álbum
 algunos huecos
porque tengo un agujero
 de papel en el alma
que me duele como las ausencias 
en las bodas y en los entierros.
Yo fui de los niños,
 
que no completaron ninguna colección de cromos,
casi ningún sueño y pocas aspiraciones.


En noviembre,
cuando los tiempos de maricastaña regresan 
un escalofrió me alquila la espalda
y me encuentro en una antigua habitación 
pareciéndome en el aire perplejo 
al jilguero que observa desde la jaula.

© Mariano Crespo