Nunca debí dar confianza a
los espejos
porque solo te hiere quien te conoce.
El mío me devuelve esta noche
la imagen de una estatua ecuestre
a la que un dios revoltoso
retiró el caballo de repente.
porque solo te hiere quien te conoce.
El mío me devuelve esta noche
la imagen de una estatua ecuestre
a la que un dios revoltoso
retiró el caballo de repente.
Como un beso sin horizonte
abandono la piedra y retorno
al abuelo, el niño y un juguete
abandono la piedra y retorno
al abuelo, el niño y un juguete
© Mariano Crespo





