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jueves, 22 de octubre de 2015

Miserables


Me moriré, 
-sin prisas, pierdan cuidado-.
Me moriré, 
ya digo,
sin haber asimilado 
por qué los pobres votan a los ricos, 
y por qué mis amados poetas,
en lugar de prodigarse cariños.
se miran de soslayo, 
estando unos y otros tan faltos 
de buenos gobiernos 
y de cómplices amigos.
Ser miserable
no es no tener nada,
-ni siquiera talento o vino- .

Ser miserable es, además de tonto, ser un mísero. 

© Mariano Crespo


domingo, 18 de octubre de 2015

Felicidad


La he visto chispear en los ojos 
de mis hijos, siendo muy chicos
que, como si fuera una verbena, 
miraban al cosmos.

Hablo de la felicidad
ese trabajo, por cuenta ajena, 
del amor propio.

Perseguir lo breve. 
Esa cadena perpetua.

© Mariano Crespo

miércoles, 14 de octubre de 2015

Mar




Yo soy uno de esos tipos
que, si tuviera un coche, 

llenaría su depósito
para que me llevara hasta el mar
oyendo por la radio tu nombre.
© Mariano Crespo 

martes, 13 de octubre de 2015

Amigos



Un amigo es,
 además de un comodín bajo la manga de los mancos,
una llamada de urgencia sin música de espera,
un confesionario en la terminal 
de los vuelos que equivocan el destino, 
la lágrima escondida entre las flores de tu entierro,
la manía de los gatos por decir que no son tuyos 
y no saber cómo desahuciarlos de la biblioteca
donde lo que no escribiste se transformó en libros.

Un amigo es el candidato al mejor de los traidores, 
el beso en la nuca que sienta como un tiro, 
el único que corre a tu lado cuando huyes, 
el que parten la cara cuando dices lo que callas.

Un amigo es el paso de cebra en el tren de los suicidas, 
el único chiste del payaso fuera de la pista,
el chaleco salvavidas que hay en los buenos bares, 
el rosario de tu madre que tu madre no quería.

Un amigo es el tonto que renuncia al paraíso 
si tu extraviaste el boleto entre las flores, 
la mosca confidente de tu habitación de preso,
el pañuelo al viento en el cuello del jinete.

Yo sé dónde está algún amigo 
porque no me adapto a las chimeneas individuales 
ni al dolor de los huevos cuando supuran las heridas.

Un amigo es una buena razón para tener revólver,
botiquín y llevar un piano en el bolsillo
con la partitura entre sus ojos y la luna,
entre el aquí estoy yo y el ya no puedo.

Un amigo es la coartada de dios 
para justificar este argumento tan vulgar y tan mezquino.


© Mariano Crespo

sábado, 10 de octubre de 2015

Coño


Tembloroso,
debutante,
en el bautismo de la adicción
que se puede abandonar
pero de la no se sale.
Aquella primera vez
que ves el tesoro,
el coño,
-contemplas y temes
esa palabra tan áspera
para tan delicado hospedaje-
es la caída del telón
de la comedia inocente.
El inicio de la épica. 
Y en las siguientes
primeras comuniones,
tampoco aparece dios 
por el jardín prohibido,
porque todo paraíso es hostil
para sus descubridores.

Van transcurriendo lunas
hasta que reconoces flores,
conchas, ríos, estrellas, 
monigotes. 
Eclipses de ego 
con fuegos de artificio
que suenan lo justo 
para cubrir los jadeos.

El tesoro del cíclope,
el maná del errante,
el salario del tedio.

Es lo que tiene el Edén
y el infierno
que, a primera vista, 
no se reconoce, 
será por el pelo,
será por el fuego,

será porque somos miopes.
Perplejo, 
todavía debutante, 
terminas por ser un feliz ciego.

© Mariano Crespo© fotografía de David Hamilton 

jueves, 8 de octubre de 2015

Celos



La mañana y yo salíamos
por la misma boca de metro
que no presagiaba mala jornada.
"A mí no me hablas 
con la alegría que a ella".
Un joven reprochaba a una muchacha,
con la ira de los brazos como ramas
agitadas por el aborrecimiento.
Tuve la tentación de seguir tras su desdén
por ver cuando llegaba
el final de sus tiempos,
el precipicio atardecer del desencuentro.
Se quedó de visita la tristeza
en el estomago 
hasta la hora del almuerzo.
Los celos de Caín,
de cada día nuestro padre nuestro.
Nadie se libra de de una toma falsa 
en la película sublime del amor.
Todos olvidamos sin éxito un secreto.

© Mariano Crespo


miércoles, 7 de octubre de 2015

Flor negra



La perversidad es tan útil como despreciable
pero en nuestro lado inteligente 
tenemos un yo mezquino 
por el que además de vida sexual 
en las fronteras con alambres
seguimos vivos y clarividentes
como hijos de puta amables.

Atraen los hombres lejanos
y las mujeres distantes. 
Los borrachos tienen prestigio en los bares
y en los burdeles lloran los autores 
de catecismos morales. .

Nadie es profeta en su tumba,
tenlo en cuenta antes de no quererte 
o de empezar a acusarme.

Muchas noches, 
tras la función, 
muchos destilamos vinagre. 
Lo sé y tú lo sabes.

Y es entonces cuando las vírgenes 
nos muestran el sexo 
y hacemos amistad con nuestro gánster.

© Mariano Crespo