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viernes, 19 de enero de 2018

Fiebre


Todas las mujeres que amé
compartían tu nombre
aunque de otra manera
me dijeron llamarse.
Ahora tengo la certeza,
pero no tengo pruebas
porque el tiempo miente más que mata.
Todas las ciudades
que divisé desde la proa de mis pasos
eran mi lugar de origen,
mi patria sin papeles,
aunque fuera forastero del mundo
como todo hombre
tras abandonar el vientre del su madre
y soltarse de la mano de los ángeles.

Todas la palabras que usé
fueron de segunda mano

hasta ahora que me callo
en lenguas propias que no hablo.

Amor, cógeme la mano
que está fiebre de ti me está matando.

  Mariano Crespo  



             

jueves, 18 de enero de 2018

Frío

  


Apenas queda nada de lo que pareció un volcán.


Tan solo el recuerdo de un poema que alguien no recitó 
mientras nos besábamos.

El mundo se estaba desmoronando, 
pero qué más da cuando el reloj del corazón está hecho añicos 
y dios había cambiado la eternidad por un contrato basura. 

Estoy solo.

Tengo ganas de besarte
pero no tengo evidencias de que existas. 

Hace mucho frío aquí dentro
y ahí fuera apenas queda nada de lo que pareció un volcán. 



Mariano Crespo


         

             

miércoles, 17 de enero de 2018

Noche con gato gris



                     Julio Cortázar y el gato al que puso el nombre de Teodoro W, Adorno. 

                                                     Para Ana Agudo, que me quiere 
            porque me confunde con un gato.



Tengo entre las rodillas
un gato gris
al que acaricio
aunque no existe.
Pero siempre he querido
acariciar un gato gris
en las noches de lluvia
y sentarme al amor del brasero
de una mesa camilla que no tengo.
Y fumarme una pipa
mientras leo a una poeta
que tiene una prosa húmeda,
y un verso inquilino de sangre,
y ponerme un café con
la leche templada
y a muy bajo volumen
- como si lo tocara el vecino -
el piano de Bill Evans.
Y quitarme las lentes
para acariciarme ese
dolor que deja su puente
y que vinieras por la espalda
-muy sigilosamente-
para decirme que te acompañe
a la cama que ya es muy tarde
y -sonriendo pícara-
porque además te apetece
susurrarme una cosa
que se te ha olvidado contarme.

Tengo miedo,
no me duele nada,
ni siquiera el recuerdo,
y tengo la armonía en los ojos
que me regala el piano
y la foto de un muerto, mi padre,
que me mira con dulzura
aunque tenga motivos
para regañarme.



 Mariano Crespo


                  
             
                                  

martes, 16 de enero de 2018

La partida


                                 
                                     © fotografía Marlene Dietrich de MILTON H. GREENE.


De mí abomino que un blasfemo como yo
-que cree porque odia todo un poco-
no debió penetrar en el infierno de tu templo.
No me sirve de defensa el suicida que llevo dentro.
No te reprocho nada,
no puedo, no debo,
porque la vida te mandó
a que conociese la resaca y el mono,
sin catar tu vino ni tu veneno.
Con la vida si voy a tener unas palabras,
o peor, un silencio con eco,
un te comprendo pero con gotas de desprecio.
Y leeré en su mirada que el que repite paga,
por desmemoriado, por memo.

Mariano Crespo


                   

                     

lunes, 15 de enero de 2018

Trascendencia




Qué quieren que les diga. 

A mí no me gustaría diseñar una bandera.
ni hacer un programa electoral
que es como prometer amor a quien ya engañas.
A mí no me gustaría ser dios
porque si dos hijos ya dan faena
imagínate millones de demandantes
de ternura, de dinero o de una vida larga.

Qué quieren que les diga
a mi me gustaría que me quisieran
y que eso, como todo lo que adoro,
no subiera los agobios ni el azúcar.

A mí me gustaría que no os murieseis
ni tuvierais razones para hacerlo.
Como yo ya he muerto cinco veces
le tengo cogido el gusto a la mortaja,
a las flores y a que digan que no me olvidan
pero es un trance jodido saber que mienten.

Qué quieren que les diga.
No sé si la postre, llegaré a la conclusión
de que esto ha sido un viaje interesante.

Tengo claro de que es absurdo
-absolutamente injustificable-
pero igual después de tanta tribulación,
aunque yo antes haya vuelto,
exista una reencarnación, un paraíso,
pero de los de verdad, sin componendas,
con un éxtasis eterno y no un orgasmo fingido,
con arcángeles que son de pago
o te piden en matrimonio si te pasas con la cerveza.

Mariano Crespo 


                 
                  

domingo, 14 de enero de 2018

VERSOS ANTIGUOS

                                                    

......................A Nicolás Corraliza, al que admiro tanto. 


Repaso antiguos poemas
de hace ya años pasados.
Algunos han quedado
técnicamente obsoletos.
-¿Quien ama en una cabina
en la época de los móviles?-
Otros en el argumento:
- ¿Quién ama en cualquier parte?-
Hay versos en que no me conozco
y no sé si los habré robado
a un tipo que murió
y se semejaba en algo a mí.
La mayoría de las veces
no es agradable,
porque esa vida pasó ya de vida
y porque albergo la triste sensación
de que ya no tienen la debida altura;
no los versos, derrotados en su arrojo,
que no pudieron escalar a lo sublime
sino aquel tipo que los escribió.
Ellos lo pusieron todo,
pero en qué momento los dejé a su suerte
ignorando que eran un añico
de mi despedazado yo.

Mariano Crespo 



               
  

sábado, 13 de enero de 2018

Pronósticos


Amor, me ha dado
por hacer planes de futuro
y he pasado dos días muy malos.

Mañana y pasado.



Mariano Crespo
(Del poemario "EL RETRATISTA DE FLORES". Bartleby Editores)




                     
  

viernes, 12 de enero de 2018

Objetivos





El año en que Neil Armstrong 
estrenaba con el pie la luna,
yo me exigí, campaneando uvas,
lavarme los dientes a diario,
jurarle a Mari Pili amor eterno,
no beberme el vino del señor cura,
y aprenderme las conjunciones,
todas, no solo copulativas,
para que no me pegara 
el profesor de lengua.
 
La vida me ha mostrado 
que existen diferentes modos 
de llegar a astronauta 
y distintas maneras de caer a un pozo.

Con conjunciones,
todas, también las adversativas,
 
con traje espacial o sin gramática,
completamente desnudos, Pilar,
mujer, amor de niño. 

Mariano Crespo

           



jueves, 11 de enero de 2018

E=mc2



Si no la hubiera olvidado 
guardaría de ella un buen recuerdo.

Lástima que deje más huella el dolor que el sosiego.

Mariano Crespo 

(Del poemario "EL RETRATISTA DE FLORES". Bartleby Editores. 2017) 




                                                      

miércoles, 10 de enero de 2018

COSMOPOÉTICA


“Llega un momento en que es necesario abandonar las ropas usadas que ya tienen la forma de nuestro cuerpo y olvidar los caminos que nos llevan siempre a los mismos lugares. Es el momento de la travesía. Y si no osamos emprenderlo nos habremos quedado para siempre al margen de nosotros mismos”.
                    FERNANDO PESSOA


        Para Nico de Brozas, cosmonáuta.

Tuve la vergüenza
de regalarle un Mapa Mundi
para que conociera el nombre
de todos los lugares
a los que no la llevaría
porque no pisaríamos
sobre las huellas de nadie
en nuestra travesía
Cuando se promete el cielo
también hay que contar
a lo que se renuncia.
No es fácil como se cree
renunciar al periódico y al gato
al sexo de calendario y a la chimenea.
Los cosmonáutas como los poetas
no somos más serios que cualquiera
pero nos fastidia que nos echen
cosas a la cara
en mitad de una galaxia
o de un poema.
O estamos a hogares o estamos a estrellas.


 Mariano Crespo 



           

martes, 9 de enero de 2018

Panfleto


Para Manuel Rico y su nueva nieta

Dejamos de mirar el horizonte
-a no ser como posibilidad de fuga-
cuando empezamos a temblar.
Si el miedo se nos instala
nos volvemos a encerrar en casa
y escondemos los sueños en el desván.

También se nos empequeñecen los lugares,
somo nacionalistas, pueblerinos,
individualistas y hasta le ponemos
bandera a la nada para que tenga identidad.
El pánico al otro no hace distingos,
y ya no conocemos ladramos al azar.

Cada día hay más muertos
más fugitivos de conflictos
más desterrados por las hambrunas
a los que no dejamos ni navegar.
La exclusión ha llegado hasta el interior
de los países prósperos
que no constituyen estados sólidos
sino, como piratas, guaridas
en cualquier paraíso fiscal.

Las organizaciones que surgieron
para mediar en los conflictos
tras la segunda guerra mundial
son cada vez más más simbólicas
y como los abuelos, un sitio para recordar.

En esas circunstancias,
con los sindicatos covertidos en
desbordados muros de contención.
Gobernados por por siglas
y por algoritmos y sistemas
en cuarteles con ordenador,
a veces pienso no sé si como defensa
que hoy más que en ningún momento
es necesaria la patria de la humanidad.
No ignoro qu en nombre de grandes sueños
se cometieron genocidios
y que el delirio de las ilusiones
termina en la cúspide de la barbaridad,
Pero nos están rompiendo el planeta ,
somos cada vez más los que somoS menos
e intuimos que pronto sobraremos
consumimos y no se necesita
quien fabrique nada más que los esencial.

En estás circunstancias de mi vida,
de la de mis hijos y de los hijos de los demás
-no sé si me estaré haciendo viejo-
me parece que tengo derecho,
a volver a buscar información
de fuentes no oficiales.
que vea con nostalgia la radio,
Que, aunque me caiga simpático el papa,
el Vaticano forma parte del problema.

A que se me escape una lágrima
y comience a entonar la Internacional.

Mariano Crespo


lunes, 8 de enero de 2018

Indicios para distinguir poetas de algoritmos

 
                                                                                
                                      ”¿La ilusión? Eso cuesta caro. 
                                                                                            A mí me costó vivir más de lo debido”.
                                                                                                                                       Juan Rulfo

  Para I. L. y A.C.

Como todo el mundo,

los poetas tienen opiniones,
Los poetas no tienen opiniones como todo el mundo.


Los poetas no tocan la lira,

como todos los ángeles.

Los poetas deliran como todos los ángeles ebrios y disidentes.


Los poetas son unos bondadosos diablos malvados;

lo que no está alcance de todo el mundo.


Los poetas son una cosa rara,

entre excelsos e indeseables,
entre la miseria y la gloría,
entre el infierno y su Dante
entre el estío y su éxtasis.


El poeta pernocta entre tus muslos,

lo que no está al alcance de nadie,
o entre cartones en el frío de la noche;
como todo el mundo que es ángel.


El poeta tiene el tejido vital del supermuriente

y eso no está al alcance de los sistemas tan solo del arte.


El poeta encuentra problemas

en todas la soluciones del caos, o sea, del orden,
lo que no está al alcance de los sabios del poder
enfebrecidos en llegar victoriosos al colapso.

Los poetas ya han bailado en todos los apocalipsis.


No sé si estas claves les ayudarán a localizar a un poeta

pero les será dado sospechar que un algoritmo no es un ángel.


           Mariano Crespo 




                                                                       

sábado, 6 de enero de 2018

Pubertad de los sesenta

                                     
                                                   © Foto con Cristina Pardo de Carlos Crespo

Dejas de beber, de fumar
piensas que el capitalismo es una mierda
que te consiente vivir en la parte
buena del planeta
y que contra Franco
aprendiste a Freud, el Kamasutra
y que Carlos Marx
no escribió para una estepa,
ni para el Gulag ni para la Nomenklatura.
Además, que de las cenizas del Nazareno
nacieron las míseras venéreas de la curia,
la emoción de la Capilla Sixtina,
los secretos de las víboras
el veneno de los besos de puta,
y el éxtasis, gloria bendita,
de Haëndel y su Aleluya.
Que la vida es una contrarreloj
absurda desde la nada hasta la nada
y algunos corren por ganarla.
Es la síntesis de la madurez,
el reposo de los cincuenta.
Afortunadamente vuelve
una segunda adolescencia.
Te das cuentas de que aquello
que hiciste bien no estaba tan bien,
más bien, era, además de una reiteración,
una trampa burda de la conciencia.
Te das cuenta de que aquello
que no te perdonas
es por lo que alguna mujer
volvería a soltarse la melena.
Esto de la pubertad de los sesenta
tiene todas las contraindicaciones
que ustedes quieran,
pero me obliga aplazar la muerte
un par o dos de décadas.
Porque yo o me muero en paz
con un inventario en limpio
de gozos y de penas
de méritos y de deudas
o me quedo sentado en la barra
escribiendo un Canto a mí mismo
—como el viejo Walt Whitman—
para meterlo en una botella
y tirarlo desde el delta de tu pubis
al mar que tu mirada refleja.
Porque para pasarme la eternidad
como el pensador de Rodin,
que no sabes si se aburre o piensa,
no cierro para siempre
ni los ojos ni la bragueta,
ni el corazón ni la cabeza.


Mariano Crespo 






                  

Volver a empezar

Hola amigos y amigas, tras una temporada de silencio vuelvo a abrir este Cuaderno de Bitácora para colocar mis reflexiones mis poemas y mis prosas tan ambiciosas como pobres. Abro con un poema que ya coloqué en facebook y que refleja mi sentimiento al volver. Espero que alguno lo consideréis vuestra casa, yo desde luego tendré siempre la puerta abierta de este Faro sin Mar. 



Volver a empezar
es un repaso de los cuadernos de apuntes.

Volver a empezar
es tirar a la basura los rencores
que aparecen a precio de saldo.

Volver a empezar
es cambiar los pañuelos
de las despedidas
por billetes sin destino.

Volver a empezar
es blasfemar y recuperar el apetito.

Volver a empezar
es reírse de los cotidianos suicidios.

Volver a empezar es recuperar
frente al espejo la sonrisa de los niños.

Volver a empezar
es renovar el abono de socio de la curiosidad.

Volver a empezar
dicen que es duro,
pero se quedan cortos.

Por eso al volver a empezar

no conviene comprar prismáticos
con vistas al pasado,
ni microscopios
para analizar los salibazos recibidos,
Ni telescopios
con vistas a los urinarios de los planetas.
ni visitar videntes,
ni intimar con santos.


Mas bien, al volver a empezar
conviene desempolvar el traje de la dignidad
que guardamos en el fondo del armario.


Mariano Crespo