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lunes, 19 de marzo de 2018

NOCTURNO


El futuro es con quién dormiré esta noche
y el pasado que estaba solo cuando desperté.

No sé qué es el presente, no lo sé, no lo sé.

Mariano Crespo


             

domingo, 18 de marzo de 2018

EL SILENCIO ETERNO


            
        A Manuel Rico 

Tengo el tema del que sería mi mejor verso
-entendiendo por mejor lo que si no mata enloquece-
pero no contaré jamás el episodio.
y ni siquiera pienso en las palabras para el brebaje.

Los dioses proclives tenían que darnos
la ceguera momentánea para no contemplar
esos momentos cuando hasta las pesadillas sienten asco.

A veces pienso
qué grandes poemas
están en le Biblioteca Universal del Silencio.

Y de qué inmensa fortaleza tendría que ser el espíritu
del elegido para soportar su lectura sobreviviendo.

Los poetas hay cosas que no dicen ni a ostias ni borrachos
ni por el sexo de su musa ni por el mejor premio literario.


Mariano Crespo 


              

jueves, 15 de marzo de 2018

IGUALES Y DIFERENTES


No me gustan todas las mujeres 
como no son de mi agrado
todos los hombres ni todos los españoles,
ni todos los zurdos de ideas,
ni siquiera los de mi barrio.

Son iguales. 
Por eso hay entre ellas el mismo número
de feas que de bellos,
de chicas inteligentes que de chicos tontos.
También somos diferentes
nosotros solemos tener el pecho más chico
y el pelo más corto.

Y malas. 
Cómo no admitir que hay mujeres perversas
si consideramos que las hay de inteligencia suprema.

Pero no puedo hablar objetivamente del mundo de lo femenino.
Me atrae y me fascina.
Me ha enseñado casi todo lo que todavía ignoro.

Me ha cerrado heridas y me las ha abierto.
He logrado con ellas que dolor y placer
sean una experiencia y no una palabra del diccionario.
Las he querido y las he hecho pupa.
Me han amado y me han tirado como una colilla.

Pero no estamos en paz.
No tengo tiempo para empatar 
aunque viva mil años.
Y si los creyentes tienen razón 
y existe el paraíso
yo me niego a entrar 
si no es de su mano.
Porque amparan como nadie.

Y con un dios macho el cielo es menos cielo.

Mariano Crespo



             

miércoles, 14 de marzo de 2018

LA CASA


Creo que desde los seis años
- tal vez fueran los cinco-
no tengo claro el concepto.
Mi señorita o quizás un fraile
me mandó pintar una casa.
Me quedó de vicio
y mis padres lo celebraron.
Mírala con sus ventanas,
la puerta, la chimenea, el humo.
Este niño va a ser arquitecto.
- Es listo como su padre
- Es listo como su madre.
Luego hubo un descuido educativo
y no me enseñaron a pintar la hipoteca,
el valor catastral.
los seguros y recibos de mantenimiento,
el Impuesto sobre Bienes Inmuebles,
las reuniones de vecinos.
Los dramas familiares
para repartirse la de los padres,
El exilio de quien tiene que irse
en los divorcios.
El miedo en los huesos de la calle
entre cartones e ignorancia de los peatones.
Más tarde no supo decir a una mujer
que se quedara allí para siempre.
Creo que desde los cinco años
-tal vez fueran los seis-
no tengo claro un concepto
y tengo la vida a la intemperie.
En las ciudades hay niños de la calle.
Yo soy uno de ellos.
Un poco crecido, demasiado grande.

Mariano Crespo


            
      

martes, 13 de marzo de 2018

EL VIEJO CANTAUTOR


    A Jose María Alfaya

El cantautor viejo afinaba 
y había un temblor lígero de su mano
al acercarse al vaso de agua.
Luego habló y canto y citó,
a Quevedo, Leon Felipe, Gil de Biedma,
Vallejo, Neruda,
todo el temario de una escuela
si en todos los colegios enseñaran a volar
y suprimieran las puertas. 
También canciones propias
con la ironía inteligente del juglar.

El cantante viejo
se fue en silencio.
Él era el telonero.

Después salió una mega estrella que dijo: 
sois todos de puta madre y que esto no pare.
También dijo vamos a reventar el planeta
donde unos mueren de hambre
y otros viven por la jeta...

La gente deliró al ritmo de las anfetas.
Luego, el cantante desafinó
todo un repertorio de protesta.
La masa dijo: este tío es una máquina,
sin darse cuanta que razón tenían
porque de ser humano no había seña.
Nadie cayó en la cuenta que esa rebeldía
afinada y sin asesinar la gramática
la había cantado un anciano
pero no habían comprendido el tema.

Afuera, a los medios de información,
un productor inteligente
-perdón, listo, que es más lucrativo-
pregonaba que los cantautores
fueron una moda que no han aportado nada,

Hemos traído, al abuelo, añadió,
por si venían los de su quinta
que les han dado a sus nietos
el dinero para un artista que es la ostia.

Eran las fiestas patronales de un pueblo
de cuyo nombre no quiero acordarme.


Mariano Crespo

         

             

domingo, 11 de marzo de 2018

EL SIGUIENTE


Yo siempre he sido el siguiente,
No he conocido la pole position
ni la virginidad de las mujeres.

Yo he sido siempre el siguiente,
el que no consigue la plaza,
el que pierde el puesto,
el que rellena la lista
de los premios comprados.
Yo siempre he sido el siguiente,
a las puertas del médico
y a la entrada de tu pelo.

Yo he sido siempre el siguiente,
de lo siento señor se acabaron las entradas
para ir a la belleza son muy limitadas.

Soy de la saga de los siguientes,
gente con dignidad,
que en caso de ejecución de pena de muerte
hacemos lo posible por colarnos
por si nos confunden con los recomendados.

Yo he sido siempre el siguiente,
hasta cuando estoy solo, hermanos.
He salido a mi padre
y a millones de ciudadanos.

Mariano Crespo

            

miércoles, 7 de marzo de 2018

EL POETA SE SINCERA

                                                                                  © Fotografía de DAVID HAMILTON
¿Una virtud?
No tengo rencor.

¿Una carencia?
No tengo revólver.

¿Una certeza?
No decir: nunca, no haría eso, si no he estado en ese infierno.

¿Cuál es el paraíso?
Una pareja que tenga en la mirada siempre la misma persona y sean ellos.

¿Que desearía?
Tener, cuando es preciso, rencor. Llevar un revolver cargado con una bala que se llamara como yo. Haber estado en el infierno de la otra persona y, que te salve ser los suficientemente hombre como para disparar contra el espejo que sangrara los añicos de todo tu pasado. Acogerse a esa mirada que tiene siempre la misma persona y amarse con ella en la bañera para dar una oportunidad a los dioses de ser piadosos y perdonarnos. Y perdonarse.

Mariano Crespo



domingo, 4 de marzo de 2018

Eres, mujer, justo todo lo que de la vida esperaba


.                                       
       A Jorge M. Molinero, poeta

No supe decir en un buen inglés: I need you, i love you.
Y en un encantador castellano: vámonos a la cama. 

Mi recuerdo, a pesar del blanco y negro, es que, a inolvidables ratos, fui feliz.

Mi anhelo era llegar a ser mayor porque no me atraían las mujeres jóvenes, como me sigue sucediendo.

Mi recuerdo es que necesitaba irme porque aquí nadie me esperaba en las postales ni en los besos.

Mi recuerdo es que  deseaba escaparme
porque predicaban la pureza los obscenos.

Precisaba irme de un lugar
en donde se llegaba al orgasmo diciendo amén.

Mi recuerdo es que me hice nocturno
porque no creía en mí el sol de la mañana.

No supe nunca decir en un francés de inmigrante: Ne me quitte pas.

Y en un seductor castellano:
eres, mujer, justo todo lo que de la vida esperaba.


Mariano Crespo 

         
        

jueves, 1 de marzo de 2018

EL TIEMPO DEL AMOR EFÍMERO


Hubo un tiempo
en el que las mujeres se desnudaban
de frente, sin prudencia, recato,
lencería ni secreto.
En su mirada de deseo
había brillos de hierba
y, en el aliento, aromas de ginebra
y de veneno.
Aves del segundo sexo
que vivían sin escuchar promesas,
y caminaban con el pelo suelto, sin carmín,
indocumentadas,
gritando los sonidos del silencio.
Posaban a Simone de Beauvoir
en la mesilla del templo,
a orilla de las margaritas,
junto a los retratos, la bisutería
y el espejo.
Hablo de un tiempo
en el que esas mujeres pasaban por mí
como arrollan los trenes nocturnos
la paz de los apeaderos:
fugazmente y con gran estruendo.
Un torrente de luz inmenso
anunciaba su llegada, su huida
y su regreso.
Mujeres sin nido
que mientras prendían tabaco negro,
me susurraban: ¡cuídate!,
se recogían el pelo, tosían mis besos
y se perdían en la noche,
con las bragas en el bolso,
sin promesas, con secretos.
Antes del ladrido de las dudas
y los perros.
Era una primavera de preguntas.
La respuesta está en el viento,
cantaba Bob Dylan
por Central-Park
en un Manhattan ebrIo.
y Víctor Jara caminaba,
aunque le dieran por muerto,
por la calle mojada con Amanda
y su recuerdo.
El “Che” era póster de cabecera
en paraísos de alquiler
con vistas al infierno.
Un hombre había pisado la luna
y las mujeres se hacían con el título
de propiedad de su cuerpo.
Llovía y llovía, pero el aguacero
era escaso para saciar la sed
y los incendios.
Hablo de un tiempo
en que el amor era efímero,
pero tan intenso,
tan embriagador el vértigo,
que morías de un beso de gracia
o te abatían con ráfagas de Neruda,
a la sombra de veinte poemas de amor
y un cerezo.
Y nadie apostaría
a que esos tiempos fueron ciertos,
si en la basura no perduraran,
como indicios del cielo:
Rayuela, textos de Freud,
discos rayados, banderas, panfletos…
Esa foto de Bogart, derrotado
y muy viejo…
...Y las cenizas que conservan,
tras el naufragio de las ideas,
lo mas cándido de esos mayos
y de aquellos sueños.

Mariano Crespo


              
             

martes, 27 de febrero de 2018

GENERACIÓN


Yo soy de cuando había trenes enamorados
que se detenían en todas las estaciones
a requebrar a las muchachas de los bancos.
Yo soy de cuando el mundo era sólido
y había una hora para comer
y otra de noche con ruidos extraños
de somieres y de gatos.
Yo que aprendí anatomía
como el trueque de dos maestros:
tu me enseñas, yo te enseño.
O de dos sicarios:
aquí te pillo, aquí te mato.
Yo soy de los que fueron oyentes de radio
exhibicionista de granos
vidente de lencería voluntario
y llevaba el carné y el peine
cuando iba al cine o al baile
con pantalones campana
y oliendo a perfume de barrio.
Yo soy de aquella generación
a la que diezmó en vena el caballo.
y soñó con que aquella mancha
de Europa, por la humedad del techo,
no era una moneda, sino el cielo.

Aquella generación que silbaba el futuro
mientras les clavaban los pies en el suelo.
Mariano Crespo


             

lunes, 26 de febrero de 2018

DESTINO


Tengo diez respuestas preparadas
para la pregunta que nunca me harán.

No es que sea previsor es que dudo el final de mi biografía.

Estoy escribiendo por tercera vez
mi cuarto nacimiento.

Llevo dos padres enterrados,
dos parejas y una madre.

Me produjo dolor escoger los traidores,
placer reconocer los cómplices
y cada uno cumplió su misión
con un tesón encomiable.

Es cansado 
quitar la responsabilidad a los dioses
sobre el propio destino,
pero nos ennoblece.

Quién lee el futuro en los astros
es que no tiene buena visión 
a un palmo de la cara.

© Mariano Crespo
(Del poemario "BAILANDO CON CHARLE PARKER y otros secretos voluntarios") 


domingo, 25 de febrero de 2018

OTRA MANERA DE ENGAÑARSE CON LA VERDAD


A veces me parezco 
a unos de esos tipos
que cuando no quieren llegar a una cita
se equivocan, y cogen la linea en dirección contraria.

A veces, pienso que con mujeres
que extravíé el camino hacia ellas
hubiera sido un tipo muy feliz.

Otras veces pienso.más lucidamente,
que ser feliz no ha sido el objetivo de mi vida.
Y lo he conseguido.
Pero ¿qué estaba buscando?
La vida es un camino cifrado
y, afortunadamente, no hay tiempo
para encontrar las claves.
Sería muy triste tener deseos de matarse
cuando uno se está muriendo.
O lo que es peor tener deseos de morirse,
porqué es una estupidez matarse
cuando ya tienes el asesino asignado
desde poco después de nacer.
A veces me parezco
a uno de eso tipos
que dejan de hacer el trabajo sucio,
ese del que uno, en conciencia,es solo suyo.
© Mariano Crespo

viernes, 23 de febrero de 2018

La letra pequeña



Soy un hombre corriente
de esos que consideran que tener que morirse
para que te hagan una máscara mortuoria
supone un exceso de coherencia.

Desconfiado, como casi todos,
desde que atravesé la frontera de los cincuenta
y descubrí que me habían engañado
- mi existencia era de garrafón
y una estafa el abono de la cuenta-
porque al aprender a vivir y a leer
puse mucho tesón en los titulares
y muy poco en la letra pequeña.
Coincide este interés por lo diminuto
con el uso de gafas para vista cansada.

La vida te da una nueva carencia
por cada conocimiento que te regala.
Y todo lo que sucede en la vida
lo más tuyo
es letra pequeña.
Lo evidente es patrimonio público
pero los engaños de tu alma
los asesinatos sin testigos
el veneno de algunos besos
el agujero de los bolsillos
la amargura de las buenas notas
el confort de los pecados
el polen entre las ropas
las páginas de sucesos
el carmín de las amapolas
los caramelos de eucalipto
los orgasmos en conserva
las lagrimas congeladas
el arroz de las mentiras
los ángeles sin alas
las vírgenes secretas
los sueños de ultramarinos
los sábanas de color lila
los cordones desatados
las flores sobre los templos
el paraíso oculto de las mujeres
entre laberintos y cremalleras
la geografía de la ignorancia
el tamaño de la gloria
la cueva del desamparo
los gozosos del rosario
las mentiras,
las putas mentiras,
las odiosas mentiras
que constituyen tu historia
están en letra pequeña.

Solo a la vista
de esta edad de ojos cerrados
y al amor ciego
de quién no te quiere leer
porque te sabe
te respira
te conoce
y te ampara.

Soy un hombre corriente
de esos que consideran que tener que morirse
para que te hagan una máscara mortuoria.
Es una estafa si sabes de memoria la baraja
y que lugar ocupa entre los naipes

el comodín en letra pequeña de tu carta
el mensaje descifrado
de lo queda de tu cuerpo en el alma. 

Mariano Crespo 


              
              

martes, 20 de febrero de 2018

Preludio


Por lo común hacemos las cosas como las fieras
y, más tarde, buscamos una explicación teórica
al comportamiento de nuestro salvaje evolucionado.

La cobertura del homo sapiens
para creer que no merece la jaula
y es el rey de la creación o el boss de su desgüace.
Sin embargo, con la edad,
el camino da más placer incluso que la llegada,
el senderito conduce a lugares que ignora el arcén.

Nos pone más a tono
la descripción en verso de los tres deseos
que la vulgar aparición del hada.

Yo, a estas alturas del declive, sin embargo,
gozaría, describiendo, caricia a caricia,
duda a duda, lengua arriba, lengua abajo,
explicarme durante la extensa jornada
en que se abren flores y cavernas,
todo aquello que deconstruiría con tu cuerpo
si tuviera el talento de llevar la teoría
del arte al escenario de la charca.

O sea, ser el animal que se mueve
por aquello que despreciamos
y nos hizo especie superviviente.
Mirarte a los ojos, y escuchar.


Mariano Crespo 


            

lunes, 19 de febrero de 2018

Mundo virtual


                                                                 
                    A Emma Cabal


En un diario de hoy,
una actriz denuncia
que en los casting se selecciona
por el número de followers.
Antes de continuar
convendría decir que un diario
es un objeto de papel
que contiene noticias y opiniones.
No digo mentiras y verdades,
para ello están los púlpitos, 
la red y los bares.
Puede que me haya hecho viejo,
pero a mí me gustaba cuando las mujeres
perfumaban mi casa con su mirada
y sus desplazamientos elegantes.
Tener seguidoras en la red
es un conjunto de soledades
También me parece un paso atrás,
cuando hombres y mujeres a la cara
nos habíamos llegado
a decir verdades,
para cerrar el camino
de una desigualdad insoportable.
Ahora nos volvemos a mentir,
por medios tecnológicos
y hasta acosarnos
o lo que es peor,
-por mentira que parezca-
creemos con fé beata
que estamos acompañados
y somos la una
en el reloj de los solitarios.
Los hombres se inventan hombres
por remordimiento de género,
y las mujeres se inventan mujeres
porque esta modernidad es un atraso
y las siguen cotizando por antiguos valores.
No sé, no me hagan caso,
yo no soy más que un tipo
que, en papel, todavía lee diarios
lee libros, lee tus manos,
y al que gustaba de la conversación
con mujeres con olor
a inteligencia y ternura de invernadero
y tocarlas el rostro más que tocar un teclado.
Ahora me pongo a escribir en soledad
para cinco mil amigos
y puede que así venda más de un libro.
Pero a mi me parece,
-ya digo que estoy amortizado-
que los que tocan poemas
saben que en un ordenador no es lo mismo.
como lo que recuerdas
y tu verdadero pasado.
Los he conocido horrendos
pero en wikipedia son un espanto.
Haces un corta y pega de un pintamonas
y surge la biografía de Van Gogh, de Picasso.

Mariano Crespo


            
        

domingo, 18 de febrero de 2018

SOBRE ÁRBOLES DESNUDOS

                                                                    Las damiselas de Tongres (Paul Delvaux, 1962)

No es más fácil 
retratar árboles que mujeres.

Aunque prescindas de la inquietud
de sugerir que se despojen despacito de la corteza,
sin irte por las ramas.

Mariano Crespo

sábado, 17 de febrero de 2018

Crónica marciana


Qué perseguimos cuando no huimos.

Qué hacemos en los aeropuertos
cuando ya no hay vuelos.

Qué miramos en las mujeres
en el instante en que nos ignoran.

¿Sabe el buitre que es buitre
cuando repta por el suelo?

Dónde hay remiendos para los corazones con desperfectos.

Cuántas veces se detiene la lluvia en el desierto.

Voy a componerte una canción
aunque en cuarto menguante
suspenden los conciertos.
¿Por qué?


Por las jaquecas y la mampostería,
el estiércol y las perlas auténticas.

Porque sería excesivamente cruel
confundir las gardenias
con las zapatillas de andar por casa,
el otoño con la alopecia,
las almohadas con la novia,
el rigor mortis con las estatuas,
el sexo con la gimnasia,
y el románico con los papas.

Pero yo abogo
por perder el contexto
y las referencias
Descabalar las fichas del dominó
y volver a repartir la baraja,
que no es una desgracia
sino una oportunidad de resucitar,
una vuelta de regalo en la noria,
una bala en la recámara,
una reválida sin examen,
un principio sin guadaña.

Pienso firmemente que
merece la pena refugiarse en una biblioteca
durante los bombardeos
y tener palomas mensajeras
aunque no escribas versos.

Pienso y sostengo que
no se puede dejar en prenda la palabra,
no es de fortuna dar la talla al sepulturero
y no es un mérito figurar el primero
en la lista de condenados al desprecio.

Siempre que me siento en un banco de Marte
me surgen dudas estúpidas
como si habrá vida inteligente en el planeta tierra

y, en caso afirmativo, como entraré en contacto con ella.

Mariano Crespo


               

viernes, 16 de febrero de 2018

Chanson d’amour


Si escuchas canciones en francés 
aunque ignores que que son de amor 
aunque no sepas lo que significa estrategia, 
no ignoras lo que indagan mis ojos 
cuando los miras y respondes tal vez 
pero no ahora, 
cierras el escote y cruzas las piernas.
Das una calada al pitillo
coges el bolso 
pides la cuenta 
y sales con la certeza 
de que no vas a llegar sola a la puerta.
Los furtivos y las mujeres 
que retan con la mirada
saben que les persiguen 
sin necesidad de darse la vuelta.
Las palabras son un estorbo 
cuando la música invita a romper la tregua.
Al contrario que la luna 
no me cambiaste por cualquiera.
Me sedujiste con una canción,
de la que he olvidado la letra
con todo el cuerpo menos la lengua.


Mariano Crespo



            
 

martes, 13 de febrero de 2018

Conjuro


Bruja,
un día de estos,
una noche cualquiera,
sin previo aviso, 
con camisa nueva,
te diré una de esas mentiras
como una catedral 
que cambian el curso de los planetas,
Uno de esos embustes
con mi denominación de origen

que  mantengan a mi vera,
hasta el fin de los tiempos,
tu vientre y tu cabeza,
tu precio 
y mi moneda.


Mariano Crespo 


          


lunes, 12 de febrero de 2018

Veneno y miel



Madrid, a más de 800 días de mi refundación,
Febrero de 2015

Mi amada amiga.

Mi fascinación por ti es extraña.
Intento desordenar el mundo, o sea me explico.

Hay preguntas que nos seducen
porque, coquetas, nos extrañan cada día de sus respuestas.

Lo inalcanzable es la obsesión
de quienes pasan por el deseo de puntillas,

En este estado demente de las cosas.

Que estoy feliz, pleno, desencantado de no conocerte antes,
quería decirte.

Sobre la respuesta, amor, ya imaginas la pregunta.


Mariano Crespo