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domingo, 25 de marzo de 2018

CUANDO MIRO TUS OJOS



            A mi padre, un hombre bueno, que gustaba (o lo parecía)              de todo lo que me ilusionaba.

De aquella vez en que custodié a un loco,
durante un viaje por arcenes,
me ha quedado la duda crónica
de tener invertidos los papeles.
Me he hecho ladrón vocacional
aprendiendo de lo que me han quitado
soy eso que se suele llamar
un ciudadano honrado.
He vivido con hombres y animales,
me han obedecido los perros,
he torturado hormigas
me han mandado jefes y mujeres.
Es extraño el juego de poderes.
Me dan miedo las películas de miedo,
La huida es una virtud mal estudiada.
Los viernes son santos en mi cama.
Las reglas son el fracaso de las excepciones.
Nunca me gustó ir en manada.
Jamás amo tanto el amor
como cuando estoy solo,
al igual que el trabajo y las prisas
cuando estoy de vacaciones.
No tengo miedo a morirme
pero si a estar muerto,
porque no me voy nunca de un cine
pero si me asesina el sueño.
Peino Canas
ilusiones y proyectos:
Ser acróbata, torero, fraile mendicante,
puta y maestro.
Si me veis llorar
no os preocupéis
es una costumbre de orfandad
el no asumir los abandonos.
Pero he aprendido alguna cosa:
cuando se reparten las hostias
tiro la toalla.
Cuando miro tus ojos
entiendo la metafísica, el desorden
y la vía láctea.

Mariano Crespo 


              

martes, 20 de marzo de 2018

GABRIEL



                               
 A todos los voluntarios que trabajan por la Justicia.

No podemos con todo. 

Estamos hechos para una información limitada,
con detalles biográficos, con rostro. 

Hay miles de niños como tú, Gabriel,
muriendo en nuestras fronteras
huyendo de guerras con armas que igual vendimos nosotros. 

Pero no sabemos que se llaman Gabriel,
que tienen ocho años y les gusta cantar.
Sobre esa pequeña historia edificamos nuestro dolor.
Y el odio al que haya truncado tu vida.

No sabemos los nombres de los millones de niños
que andan perdidos y si saben cantar.

Por eso. tú, llenas la capacidad de dolor e indignación,
los otros son anónimos.

Todos tienen ocho años,
¡qué más da!
no les dejamos entrar
y las armas de las que huyen
igual nos equilibran los presupuestos.

Bendito seas, Gabriel,
que representas a un colectivo de horror,
y con nuestro dolor sobre ti,
sobre tu cara conocida,
nos podemos lavar la conciencia.

Mariano Crespo 



             

lunes, 19 de marzo de 2018

NOCTURNO


El futuro es con quién dormiré esta noche
y el pasado que estaba solo cuando desperté.

No sé qué es el presente, no lo sé, no lo sé.

Mariano Crespo


             

domingo, 18 de marzo de 2018

EL SILENCIO ETERNO


            
        A Manuel Rico 

Tengo el tema del que sería mi mejor verso
-entendiendo por mejor lo que si no mata enloquece-
pero no contaré jamás el episodio.
y ni siquiera pienso en las palabras para el brebaje.

Los dioses proclives tenían que darnos
la ceguera momentánea para no contemplar
esos momentos cuando hasta las pesadillas sienten asco.

A veces pienso
qué grandes poemas
están en le Biblioteca Universal del Silencio.

Y de qué inmensa fortaleza tendría que ser el espíritu
del elegido para soportar su lectura sobreviviendo.

Los poetas hay cosas que no dicen ni a ostias ni borrachos
ni por el sexo de su musa ni por el mejor premio literario.


Mariano Crespo 


              

jueves, 15 de marzo de 2018

IGUALES Y DIFERENTES


No me gustan todas las mujeres 
como no son de mi agrado
todos los hombres ni todos los españoles,
ni todos los zurdos de ideas,
ni siquiera los de mi barrio.

Son iguales. 
Por eso hay entre ellas el mismo número
de feas que de bellos,
de chicas inteligentes que de chicos tontos.
También somos diferentes
nosotros solemos tener el pecho más chico
y el pelo más corto.

Y malas. 
Cómo no admitir que hay mujeres perversas
si consideramos que las hay de inteligencia suprema.

Pero no puedo hablar objetivamente del mundo de lo femenino.
Me atrae y me fascina.
Me ha enseñado casi todo lo que todavía ignoro.

Me ha cerrado heridas y me las ha abierto.
He logrado con ellas que dolor y placer
sean una experiencia y no una palabra del diccionario.
Las he querido y las he hecho pupa.
Me han amado y me han tirado como una colilla.

Pero no estamos en paz.
No tengo tiempo para empatar 
aunque viva mil años.
Y si los creyentes tienen razón 
y existe el paraíso
yo me niego a entrar 
si no es de su mano.
Porque amparan como nadie.

Y con un dios macho el cielo es menos cielo.

Mariano Crespo



             

miércoles, 14 de marzo de 2018

LA CASA


Creo que desde los seis años
- tal vez fueran los cinco-
no tengo claro el concepto.
Mi señorita o quizás un fraile
me mandó pintar una casa.
Me quedó de vicio
y mis padres lo celebraron.
Mírala con sus ventanas,
la puerta, la chimenea, el humo.
Este niño va a ser arquitecto.
- Es listo como su padre
- Es listo como su madre.
Luego hubo un descuido educativo
y no me enseñaron a pintar la hipoteca,
el valor catastral.
los seguros y recibos de mantenimiento,
el Impuesto sobre Bienes Inmuebles,
las reuniones de vecinos.
Los dramas familiares
para repartirse la de los padres,
El exilio de quien tiene que irse
en los divorcios.
El miedo en los huesos de la calle
entre cartones e ignorancia de los peatones.
Más tarde no supo decir a una mujer
que se quedara allí para siempre.
Creo que desde los cinco años
-tal vez fueran los seis-
no tengo claro un concepto
y tengo la vida a la intemperie.
En las ciudades hay niños de la calle.
Yo soy uno de ellos.
Un poco crecido, demasiado grande.

Mariano Crespo


            
      

martes, 13 de marzo de 2018

EL VIEJO CANTAUTOR


    A Jose María Alfaya

El cantautor viejo afinaba 
y había un temblor lígero de su mano
al acercarse al vaso de agua.
Luego habló y canto y citó,
a Quevedo, Leon Felipe, Gil de Biedma,
Vallejo, Neruda,
todo el temario de una escuela
si en todos los colegios enseñaran a volar
y suprimieran las puertas. 
También canciones propias
con la ironía inteligente del juglar.

El cantante viejo
se fue en silencio.
Él era el telonero.

Después salió una mega estrella que dijo: 
sois todos de puta madre y que esto no pare.
También dijo vamos a reventar el planeta
donde unos mueren de hambre
y otros viven por la jeta...

La gente deliró al ritmo de las anfetas.
Luego, el cantante desafinó
todo un repertorio de protesta.
La masa dijo: este tío es una máquina,
sin darse cuanta que razón tenían
porque de ser humano no había seña.
Nadie cayó en la cuenta que esa rebeldía
afinada y sin asesinar la gramática
la había cantado un anciano
pero no habían comprendido el tema.

Afuera, a los medios de información,
un productor inteligente
-perdón, listo, que es más lucrativo-
pregonaba que los cantautores
fueron una moda que no han aportado nada,

Hemos traído, al abuelo, añadió,
por si venían los de su quinta
que les han dado a sus nietos
el dinero para un artista que es la ostia.

Eran las fiestas patronales de un pueblo
de cuyo nombre no quiero acordarme.


Mariano Crespo