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lunes, 7 de mayo de 2018

LA FAMILIA



La familia es un armario lleno de cadáveres
que hieden por navidad
y por todos los santos huelen a flores.

La familia es un abrigo que pica
y que protege
hasta que sabes que te identifica
y que te anula.

La familia es ese gusto por mandar
y obedecer
al que llamamos orden.
Por asesinar al padre y a la madre,
o llevarlos a los altares,
que es igual pero no es lo mismo
porque es un trabajo más limpio.

La familia es una vocación suicida de hacer de dioses.

Por eso don Vito nos parece tan cercano.

Por eso hay mañanas que nos levantamos Corleone.

La familia es una secta.

Un lugar de cuyas cercas es sano escaparse
si no se comete la torpeza
de perpetrar otra cerca, una secta nueva,
como comúnmente se hace.

La familia es el arroz en día de bodas
y la tierra y el reparto en día de luto.
La familia es el esperma, el ovario y el revolver.

La familia es la soga en la casa del ahorcado.

El silencio cómplice.

La llamada de la sangre.

Además de eso,
en ocasiones,
nos parecemos físicamente,
lo que nos jode.

Mariano Crespo 





             

CIUDAD EN LA QUE NO RESIDO

 © "Gran Vía", pintura Antonio LÖPEZ, (la mejor postal de Madrid, si llegabas un domingo por la mañana cuando había trenes nocturnos.

Siempre enseñamos
una ciudad que no es la nuestra.
Un recorrido de alivio
por templos y museos,
parques y calles con nombres
de muertos ajenos.
Nuestra vida no coincide
con lo que reflejan las guías,
Lugares que han desaparecido
sin dejar razón del callejero.
No existe el horno de pan
donde daban un bollo recién hecho
al niño rubio de ojos claros
que era el hijo de los porteros.
No tiene barco pirata
el patio del colegio
en el que subía al palo mayor
en cada travesía o recreo.
No está el kiosco de prensa
ni el viejo con bata gris
que me daba los cromos
y los domingos el TBO.
No he vuelto a saber
del guardia de la porra
que paraba el tráfico
para llamar guapa a mi prima
que ruborizada aceleraba el paso
y me prohibía contarlo en casa.
Hace lustros que no veo
a aquel cura viejo
al que besaba la mano
empujado por mi madre
y él me regalaba un caramelo
y la estampita de un santo.
No tengo noticias
del tranvía que pasaba por Recoletos
y cuyo revisor me solía dar
la matriz de los billetes
que fueron mi primer cuaderno.
Por no hablar
de los rincones secretos
cuando la juventud
ponía incandescentes
los neones y los gametos.
Cines de butaca tórrida,
hostales sin estrellas
pero con derecho a cielo
y buhardillas con gato
hostil y gata en celo.
Los rincones de las citas
las miradas clandestinas
Neruda y las margaritas
las estatuas en que mentimos
las carreras que no hicimos
por correr en la avenida.
Las monumentales historias
De dos tres o cuatro días,
las promesas de amor eterno
que tienen su alcantarilla
sus lágrimas de recuerdo
y la letra de un bolero.
Podrás visitar mi ciudad
y como turista despistado
recorrer precipitadamente
los rincones en que me detengo.
Tengo una colección de postales
de Madrid que nunca enseño
porque no había fotógrafo de cámara
en las esquinas de donde procedo.
Y si lo hubiera habido
estaría escondido en un sueño.

Mariano Crespo 





viernes, 4 de mayo de 2018

CONJETURA CON APELLIDO


Descartada París 
y las cigüeñas exentas,
digamos que la polinización
de los agujeros negros
y la Vía Láctea
en el Monte de Venus
sin dejar de atribuir méritos
a la noches locas
por la cara oculta de sus senos
y de la luna
sumados al efecto placebo
de Pink Floyd
sobre los teóricos
cuando están ebrios.

Entonces,
ya te digo,
por una centesimal probabilidad
en la ruleta del juego,
entre un guisante verde liso
el alfa y la omega
el limbo cerrado
equis y equis
equis e y griega
yo me lo como
yo me lo guiso
de la chistera
extraigo una flor
y estaba él
vulnerable
y protegido
sobre su madre
con el sexo herido.
Una criatura,
una conjetura
a la que di mi apellido.

Mariano Crespo  



              

viernes, 20 de abril de 2018

COSMOPOÉTICA



Llega un momento en que es necesario abandonar las ropas usadas que ya tienen la forma de nuestro cuerpo y olvidar los caminos que nos llevan siempre a los mismos lugares. Es el momento de la travesía. Y si no osamos emprenderlo nos habremos quedado para siempre al margen de nosotros mismos”.
                F
ernando Pessoa


Tuve la vergüenza
de regalarle un Mapa Mundi
para que conociera el nombre
de todos los lugares
a los que no la llevaría
porque no pisaríamos
sobre las huellas de nadie
en nuestra travesía
Cuando se promete el cielo
también hay que contar
a lo que se abandona.
No es fácil como se cree
renunciar al periódico y al gato
al sexo de calendario y a la chimenea.
Los cosmonautas como los poetas
no somos más serios que cualquiera
pero nos fastidia que nos echen
cosas a la cara
en mitad de una galaxia
o de un poema.

O estamos a hogares o estamos a estrellas.

Mariano Crespo


              
         

lunes, 2 de abril de 2018

DE VITA BEATA (*)


        © Benito Pérez Galdós, fotografiado por Christian Franzen

“Este planeta nunca tuvo tantos sociópatas e idiotas en el poder"
.                                                                                                                     Aki Kaurismäki

 
 A Pedro Andreu

Yo quería un caballo.
Yo quería un cañón.
Ahora quiero un asno,
y un buen tallado bastón.

Fui un joven soberbio
que llegó a creer que al destino,
para llegar a tiempo, se llega veloz.

Y el destino
es una derrota tomando el sol.

Más hay que ganar una ignorancia,
sino para que coño sirve la cultura
además que para procurar placer y emoción.

La vida está escrita en prosa y no la entiende ni dios. .

© Mariano Crespo 
 (*) Título de un poema de JAÍME GIL DE BIEDMA)







                 
            

viernes, 30 de marzo de 2018

MANIFIESTO POLÍTICO MOJADO DE ESPUMA DE MAR


                                   Para mi lector y amigo, Miguel Aglio.

Me gusta deleitarme en la ropa
de las fotos de las mujeres desnudas.

Cuando están vestidas
me fascina indagar en lo que no quieren mirar.

Me encantan los sueños a la hora de la razón
y el niño que recoge cosas que no sirven,
como tu mirada planetaria sobre el pan. 

Me gustan las rebajas de mi propio ego
y como se suelta el pelo la soledad.
Me gusta declararme a una estrella 
con besos que se demoran años luz en llegar.

Os prometo la vida eterna
si me juráis que os perderé de vista
es muy agobiante la inmensidad.

Debo a la vida un instante para el recuerdo
y a vosotros un perdón que no sepa olvidar.

O sea, un traidor al uso de los hombres
una miseria en la mirada del más allá.

Esto no es un poema
es un manifiesto político
mojado de espuma de mar.

Mariano Crespo 

jueves, 29 de marzo de 2018

PROGRESO

  
   
               © Exposición y fotografía de Alfonso Brezmes
     

    A Rosa Plaza de Mingo. a la elegancia.

He leído en los heraldos del poder
una noticia que me ha aterrado.
Un coche sin conductor
ha logrado atropellar
a una ciclista igual que lo logra un ser humano.

En breve, prescindirán de nosotros para matar y para ser humillados.

Podremos tener prostitutas
sin remordimientos de conciencia
y sin permitirnos estar enamorados
o que nos dejen, sobre mojado,
en una tormenta de verano.

¿Se emocionará un robot ante un Tiziano
o lo tasará a su precio justo de mercado?

Me estoy haciendo joven
y quiero solo lo que he soñado.

Mariano Crespo